Sanidad: plenario de delegados convocado entre gallos y medianoche

Escribe Soledad Domínguez

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A veinte días de la apertura de la cláusula de revisión de la paritaria 2020 de Sanidad correspondientes al sector asistencial, que comprende a los convenios de los trabajadores y trabajadoras de Clínicas y sanatorios de la comunidad, Centros médicos de diagnóstico, laboratorios de análisis clínicos, servicios de emergencias instituto psiquiátricos y geriátricos, el consejo directivo de la federación ha comunicado oficialmente a través de un comunicado que las negociaciones con las patronales no avanzan. Según el comunicado y el propio Daer, en un audio que circula entre los delegados, las cámaras empresarias de la salud privada “alegan” que no pueden afrontar un aumento. Hoy el salario básico está entre $50.000 y $55.000. Las sumas fijas no remunerativas percibidas de julio a diciembre, fueron pan para hoy hambre para mañana. En diciembre, al cobrar el mismo aguinaldo que en junio, se levantó una ola de reclamos, asambleas y acciones por un bono de fin de año compensatorio. Las patronales de la salud privada, que incumplen protocolos, escatiman en elementos de protección personal para sus empleados, niegan licencias y sobreexigen a sus trabajadores, fueron beneficiadas con subsidios ATP y Repro II. Sin embargo, hay establecimientos que tienen graves irregularidades en el pago de los sueldos.

Plenario clandestino

La situación salarial y laboral no da para más. Un clima de tensión se vive los lugares de trabajo, trabajadores y trabajadoras interpelan a los delegados exigiendo respuestas.

La conducción del gremio, cómplice de las patronales desde que comenzó la pandemia, tomó nota de esta situación y convocó, a través de un audio y no de las “vías institucionales”, a un plenario de delegados para el día viernes 19, del cual ningún trabajador se enteró.

El "plenario" contó una sola intervención, la de Hector Daer. Una farsa de democracia sindical. De haber dado a conocer la convocatoria a los trabajadores y se nos hubiera permitido tomar la palabra, podríamos haber planteado que el salario no alcanza y que una verdadera recomposición debe establecer el salario mínimo igual al costo de la canasta familiar -actualmente, $120.000- y su ajuste automático por inflación. La Celeste, en cambio, fue bajando sus pretensiones del 14-16% a 12-16%. Afirma que "no se va a resignar el poder de compra de nuestro salario", sin decir públicamente lo que se está pidiendo, sin abrir la discusión con los compañeros y compañeras y sin denunciar los principales problemas del sector asistencial. Están cocinando un acuerdo a espaldas de una base que está caldeada.

Daer anunció que, de no haber resolución al día lunes 22, se tomarían medidas de acción directa y la convocatoria a un nuevo plenario de delegados, sumando a compañeros de laboratorios y droguerías. Veremos.

El plenario que necesitamos

La situación salarial es alarmante. No hay margen para acuerdos que nos sigan manteniendo en la pobreza. Es necesario equiparar el salario mínimo al costo de una canasta básica familiar, siguiendo el ejemplo de los aceiteros. Un plenario en serio debe involucrar a todos los compañeros y compañeras con asambleas en los lugares de trabajo para votar la huelga indefinida.

La experiencia después de todo un año de pandemia nos ha demostrado que la Celeste y Blanca no ha representado ni uno de los intereses de las y los trabajadores de la sanidad; por eso acordó con el gobierno la clausura de las elecciones de delegados y comisiones en los lugares de trabajo.

Este aprendizaje debe traducirse en la construcción de agrupaciones y listas para exigir elecciones en nuestros lugares de trabajo.

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