Tucumán, una provincia en ebullición: llego la hora de la coordinadora

Escribe Daniel Blanco

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El lunes 27, Manzur retornó de sus vacaciones en Cancún y lo primero que hizo fue declarar “la cláusula gatillo no existe más”. “El propio presidente lo había dicho”, agregó. La mesa de diálogo a la que convocó a toda la dirigencia estatal comenzó a reunirse martes 28. El discurso del gobierno, que echa la culpa a la política macrista, encubre que los legisladores de Manzur votaron en el Congreso todas las leyes del macrismo. En la mesa, los funcionarios defendieron la necesidad de desindexar la economía, empezando por salarios y jubilaciones.

Los dirigentes sindicales reaccionaron de diferente manera.

La dirigencia del SITAS rechazó el planteo del gobierno y decidieron continuar la lucha. Por eso, a pesar del diálogo, mantuvieron el paro de brazos caídos de 48 hs. y posteriormente convocaron a otro de 72 hs. y a una concentración el miércoles 5 en Plaza Independencia. En algunos hospitales, el paro de brazos caído, que es un paro de consultorio externo en algunos casos, y paro informáticoo en otros, se ha ido transformando en medidas más contundentes, como en el hospital del Carmen, donde salieron a cortar la entrada del hospital y una asamblea a la que se sumaron trabajadores estatales y otros.

En el Centro de Salud (el segundo hospital más grande de la provincia) se produjo una suerte de rebelión interna cuando una multitud de médicos, administrativos y enfermeros echó a los funcionarios que hacían control de permanencia. Sectores precarizados organizados, como los profesionales residentes y concurrente, se han sumado a la lucha, y también los trabajadores de cooperativas de limpieza y otras tareas privatizadas. Algunas de estas cooperativas tienen como patronal al secretario general de ATSA.

La dirigencia del Frente de Gremios Estatales (ATE, Federación de sindicatos municipales, entre otros), por su lado, se declaró decepcionada porque se les había anticipado que la Cláusula Gatillo de diciembre del 19 se iba a hacer efectiva. Luego de una semana de parálisis se vio obligada a reacomodarse. Votó una jornada de cortes sin huelgas, o sea una acción de aparato. A pesar de ello, en varios municipios los sindicatos municipales cumplieron la medida con paro y los cortes fueron muy importantes.

Al calor de todos estos hechos, en varias reparticiones estatales, como la Dau, Construcciones Escolares, Dirección del Agua, y otros, se ha creado un clima de repudio a la dirigencia de ATE y se han producido asambleas autoconvocadas. Estos sectores, están afectados también por la suspensión de los reemplazos, de los adicionales y horas extras, suspensión de la extensión horaria, etc., con la consecuencia de un derrumbe de los ingresos entre un 40 y 50 por ciento.

En el caso de la docencia, la dirigencia del Frente Gremial Docente (ATEP, AMET, APEM) ha amenazado con no dar comienzo a las clases, lo que ofrece al gobierno un mes de tregua. La que sigue activa es la docencia autoconvocada, que por medios de asambleas resolvió distintas medidas de acción (acto en la Secretaria de Educación con un sector de los docentes precarizados, participación en los cortes junto a los estatales y la salud). Han comenzado a producirse autoconvocatorias en el interior de la provincia, y de padres en algunas escuelas.

En el caso del sindicato de judiciales, aunque no está afectado en forma directa por el decreto de Manzur, ha reclamado a la Corte que dé lugar a los amparos presentados, planteando la necesidad de una lucha general.

El gobierno ha echado más leña al fuego dando un cronograma de pago del mes de enero que dilata los plazos de pago de los salarios.

Entre algunos sindicatos combativos, sectores autoconvocados y luchadores de diversas reparticiones ha comenzado a debatirse la necesidad de poner en pie una coordinadora provincial, en el entendimiento de que solo una lucha de conjunto puede derrotar el ajuste.

Llamamos a ponerla en marcha.

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