La Asamblea de Suteba Bahía Blanca antes de la suspensión temporal y parcial de la presencialidad escolar

Escriben Emiliano Fabris y Marcos Biondi

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En la asamblea del 14 de abril pasado, más de 150 docentes de Bahía Blanca nos reunimos para discutir la grave situación que afecta a la docencia y a lo comunidad en general por el “tsunami de contagios”. Llegamos a la asamblea cuando en el país hace días que los casos no bajan de 25.000 casos diarios y en Bahía Blanca el número de contagios ronda entre los 200 y 400 casos diarios, con las camas de terapias intensivas ocupadas en un 93% y la guardia del hospital Municipal cerrada por 48hs.

La asamblea votó un paro de 24 hs en reclamo de la suspensión inmediata de la presencialidad. Al concluir la asamblea, nos anoticiamos que el gobierno nacional suspendía por dos semanas las clases presenciales en el AMBA lo cual revela que la defendida “presencialidad segura” nunca existió y, por el contrario, se convirtió en una “variable supermasiva del contagio” -según lo definieron epidemiólogos.

Una medida que quedó atrás

La asamblea presentó un acuerdo prácticamente unánime a la necesidad de exigir la suspensión de la presencialidad escolar, expuesta por numerosas intervenciones, aunque desde ángulos o posiciones en conflicto.

La conducción del sindicato (Gandolfo) acompañó fervientemente la presencialidad desde el mes de Febrero, “como expectativa y promesa de encuentro”. Junto con el FITU, presentó la siguiente moción: “Denunciar los riesgos de la presencialidad en las escuelas en el contexto actual de circulación del virus; y ante la evidencia de brotes y contagios”. Se trata de una autoincriminación, pues la evidencia la teníamos en Febrero, incluso durante todo el 2020 y a pesar de ello Gandolfo y el FITU exigían “condiciones” para la presencialidad. El “contexto actual de circulación del virus” es precisamente resultado de la presencialidad escolar y de la presencialidad en todos los lugares de trabajo “con protocolos”, de la falta de vacunación, de la ausencia de testeos, de un sistema sanitario colapsado. La presencialidad decretada por los gobiernos de Fernández, Kicillof y Larreta al comienzo del año escolar, significó exponer a millones de personas al contagio y a la muerte.

Gandolfo y el FITU propusieron la “suspensión temporaria y preventiva de la presencialidad por 21 días” – o sea, esperemos a que baje el “tusnami” y volvemos todos. Suspendamos la presencialidad en forma temporal, dicen, para salvar la presencialidad en pandemia Pero los epidemiólogos condicionan el retorno a la presencialidad para cuando se encuentre el 80% de la población vacunada. La ‘temporalidad’ es funcional a la irrupción de una ‘tercera ola’ de contagios. Tribuna Docente Tendencia e independientes presentamos una moción diferente -que otra vez no fue puesta a votación (venia de suceder lo mismo en reunión de delegados): “Exigimos, inmediata suspensión de las clases presenciales. Primero la vida y la salud. Queremos enseñar en condiciones seguras, no en compañía de un virus mortal, nuevas cepas, más letales en circulación, con protocolos inseguros que no se cumplen”.

Así las cosas, la mayoría de la conducción puso a votar la moción de un paro de 24 hs y una asamblea para la semana siguiente, secundada por todas las agrupaciones del FITU. La moción, que se llevó el 57% de los votos, quedó enseguida desactualizada por el decreto del gobierno, que recogió la propuesta de la ‘suspensión temporal’, hasta el 30 de abril. El decreto no abarca, sin embargo, a toda la provincia. Aunque reivindicamos la realización de la asamblea.

La moción de huelga de 48 hs, presentada por docentes agrupados “contra la presencialidad en pandemia”, independientes y Tribuna Docente Tendencia, obtuvo el 43% de los votos.

Autoconvocatoria

Ha sido importante la lucha contra la presencialidad en pandemia de más de 70 docentes. Reunieron y difundieron la información sobre contagios, cierres de escuela, burbujas aisladas, y sacaron un flyer diario actualizado con los datos de escuelas y jardines que contrastan notoriamente con la información oficial. Otra iniciativa fue un petitorio por la suspensión de la presencialidad en pandemia y pasar a clases virtuales garantizadas por el estado. Fue discutida particularmente la necesidad de una participación masiva en la asamblea general de SUTEBA. Tenemos planteando continuar la lucha contra esta presencialidad criminal y agrupar un número mayor de activistas – en definitiva, estructurar una gran corriente clasista en un período de crisis humanitaria y del capitalismo.

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