Vacunas para empleados de Comercio: la trampa detrás de la carta de Cavalieri a Moroni

Escribe Olga Céspedes - Mercantiles Combativos

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El secretario general del sindicato de comercio, Armando Cavalieri presentó una carta al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, solicitando la inoculación de la vacuna contra el covid-19 para los trabajadores de comercio, en tanto esenciales. Se trata de uno de los sindicatos más grandes del país, con los más un millón de afiliados.

Este pedido es la zanahoria para honrar los requerimientos de las patronales por parte de la burocracia de Cavalieri, a saber, sostener los horarios de cierres hasta las 22 horas, de los supermercados. Si bien el gobierno dio marcha atrás con el regreso a la presencialidad de los mayores de 60, embarazadas y comorbiles, no está descartado que vuelva a plantearse, sobre esta posibilidad es que se apoyan las patronales con la venia de la burocracia sindical que preparan el terreno para hacer circular a la totalidad de los trabajadores. Debemos imponer el horario corrido hasta las 18 horas con reducción a 6 horas de trabajo, sin afectar el salario. Que se incorpore a todos los trabajadores necesarios para el reparto de las horas de trabajo y para el remplazo de los que están dispensados.

Esta semana ha fallecido un trabajador del supermercados ChangoMás de Tucumán, incrementando una larga y penosa lista de compañeros muertos por el virus. En lo que va de la pandemia, las patronales han irrespetado todo tipo de protocolo. No se respeta la cantidad de clientes según la capacidad del comercio. No se brindan elementos de bioseguridad. Ante síntomas, los trabajadores son obligados a trabajar en esas condiciones si el PCR es negativo. Cavalieri, en consonancia con los empresarios, dice que los comercios “no son focos de contagios”. Es por ello por lo que los trabajadores deben elaborar y aprobar protocolos bajo su control; a la vez, establecer el plan de vacunación masiva.

En un cuadro de descalabro humanitario, los trabajadores atravesamos esta pandemia con salario de miseria. Cavalieri, como parte del paquete, rosquea con las cámaras empresariales una paritaria de “36%”, una estafa ya que es un 29% para 2021 y una restitución del 7% del año pasado. Mientras, la inflación anualizada supera el 45%. Esta entrega de la burocracia cavalierista no termina acá, resulta que también hace lobby para que el gobierno continúe pagando el REPRO II en nombre de “mantener el empleo”. El año pasado arrancamos un bono de 5 mil pesos; este año, en un cuadro más crítico ni eso. Para superar la inflación y el costo de la canasta familiar que supera los 120 mil pesos, hay que ir por el camino de los trabajadores del SUTNA que conquistaron el 54%.

Exigimos vacunación masiva sin que eso implique una mayor exposición de los trabajadores de comercio. Organicemos asambleas con elección de delgados para superar a la burocracia entreguista de Cavalieri. Congresos de bases en la perspectiva de la huelga general para terminar con el régimen infectado.

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