“La más larga pandemia comienza con un caso”: Asia, fuera de control

Escribe Joaquín Antúnez

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En estos momentos la atención mundial se ha parado sobre el descalabro sanitario de la India, pero es menos señalado que pero las informaciones oficiales de los contagios y fallecimientos avanzan velozmente en los países de Asia.

Según el South China Morning Post (04/05), “las naciones que van desde Laos, Vietnam y Tailandia en el sudeste asiático hasta las que limitan con la India, como Bután y Nepal, han informado de aumentos significativos en las infecciones en las últimas semanas”. Los mismos se deben a la llegada de las variantes más contagiosas del virus, principalmente la cepa británica e india. Al mismo tiempo, los débiles sistemas de salud imposibilitan una respuesta en regla ante una creciente demanda de recursos sanitarios y humanos.

En Laos “la semana pasada, el ministro de Salud buscó equipos médicos, suministros y tratamiento, ya que los casos aumentaron más de 200 veces en un mes.” Lo que ha motivado retomar medidas de lockdown en la capital, Vientiane, así como prohibir los viajes de la capital a las provincias y viceversa. En Nepal, “los hospitales se han estado llenando rápidamente y se han quedado sin suministros de oxígeno.” Entre las causas se identifican la nueva variante procedente de la India, lo mismo sucede en Bután. El martes, Vietnam cerró las escuelas de la capital, Hanoi, así como en varias regiones en el norte del país. El brote se asocia a la llegada de dos extranjeros, que han dado positivo a un test PCR, así como la movilidad provocada por un fin de semana largo por una festividad local.

Tailandia presenta también una situación crítica con el 98% de los casos positivos (en un muestreo de 500) con la variante británica del COVID-19. Esto ya ha provocado serios estragos en el principal rubro del país, el turismo, cuya recaudación prevista para 2021 ha caído cerca de un 30%. Mientras tanto, en Camboya la situación tiende a salirse de control, ya han reportado más de 10 mil casos en 20 provincias, y han declarado la “alerta roja” en la capital del país, Phnom Penh.

En Sri Lanka, las autoridades aseguran tener la situación bajo control, a pesar de atravesar el peor brote desde las festividades de Año Nuevo locales, celebradas hace apenas un mes. Para limitar la suba de casos se ha decidido aislar las zonas más comprometidas, prohibir bodas y reuniones ,y cerrar cines y pubs (Idem).

Las naciones del Pacifico, tampoco se encuentran a salvo, Fiji ha debido aislar varias ciudades turísticas luego que la población se hubiera contagiado del propio ejército.

Para Jonathan Pryke, quien dirige la investigación en la región del Pacífico para el Lowy Institut, “el reciente aumento en los casos registrados en todo el Pacífico revela lo crítico que es no solo depender de fronteras fuertes, sino también llevar vacunas a estos países". A lo que agregó “India es una advertencia impactante para esta parte del mundo sobre la rapidez con la que esta pandemia puede salirse de control” (Ibidem).

El problema del acceso equitativo a las vacunas está en el ojo de la tormenta. Según Ali Mokdad, director de estrategia para la salud de la población en la Universidad de Washington, la situación es "muy grave". "Las nuevas variantes requerirán una nueva vacuna y un refuerzo para los que ya están vacunados; retrasarán el control de la pandemia" (Ibidem).

En la península de Corea, la situación se vuelve desesperante. Mientras Corea del Norte asegura no tener contagiados, el periódico oficial del país, Rodong Sinmun, advierte sobre lo limitado del acceso a las vacunas para enfrentar a la pandemia. Al tiempo que advierte, “algunas vacunas, que se habían considerado altamente efectivas, causaron efectos secundarios graves, incluso la muerte, lo que llevó a muchos países a dejar de usarlas" (Ibidem). Mientras tanto la vacunación en Corea del Norte no ha comenzado, luego que la ONU no cumplió con la entrega de 1,9 millones de vacunas procedentes del programa COVAX.

Por otra parte, en Corea del Sur 3,5 millones de ciudadanos han recibido al menos una dosis. Las autoridades esperan alcanzar la inmunidad colectiva en noviembre, pero los expertos ya han advertido que las vacunas no frenan la circulación del virus, por lo cual “tendremos que vivir con Covid-19, como vacunarnos contra la gripe estacional”, según palabras de Oh Myoung-don, jefe del comité clínico central del país para el control de enfermedades emergentes.

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