El levantamiento de la huelga en CABA

Escriben Florencia Palombo (delegada de Ademys) y Ana Belinco (delegada de UTE)

Entre la consulta sin voto (UTE) y el fraude en la votación (Ademys).

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El martes 11 de mayo se desarrolló una nueva asamblea docente convocada por Ademys, con la presencia de alrededor de 270 compañeros y compañeras.

Nuevamente, como ocurrió en asambleas anteriores, la mayoría de las intervenciones se expresaron por la continuidad de la huelga, que ingresaba en su cuarta semana, a pesar de que el gobierno de Larreta-Acuña la intenta quebrar por medio del descuento de los días de paro y la confección de listas negras. El gobierno porteño también ejerció presión sobre las familias que decidieron no enviar a sus hijos a la escuela, en muchos casos, además, en franco apoyo a la huelga docente.

El lunes, la burocracia de la UTE levantó la huelga sin ningún tipo de consulta ni haber desarrollado ningún tipo de campaña por su victoria. Durante la huelga, la conducción Celeste se limitó a difundir flyers por WhatsApp para anunciar paros diarios -decididos entre cuatro paredes. Recién a principios de la última última semana convocó a plenarios de delegados, pero sólo por sector, de los cuales nadie tampoco se enteró. Nada fue puesto a votación; con el mismo método ahora se levantó. La burocracia K quizás piense, porque no lo dice, que el proyecto de ley del ‘semáforo rojo’ va a cancelar la presencialidad, que ella no quiso imponer, como sí lo reclamaba la base.

Pese a esto, miles de docentes continuaron parando, autoconvocados. El Comité de Docentes contra la presencialidad en pandemia desarrollo numerosas actividades (con gran repercusión entre la docencia y los medios de comunicación), como lo hicieron también diferentes asambleas distritales.

Ademys

En la última asamblea de Ademys se pusieron a consideración dos mociones: una de la dirección Multicolor que convocaba a un paro para el miércoles 12, y mandataba al Consejo Directivo para tomar nuevas resoluciones. La otra fue la de nuestra agrupación, Docentes en Clase -que también integra el CD- y la Conti Santoro, de parar por 72 horas en la perspectiva del paro por tiempo indeterminado y de una huelga general educativa, y realizar nueva asamblea. Ambas mociones incluían una serie de acciones a realizarse en el transcurso de la semana.

La votación fue poco menos que escandalosa. Mientras que en el chat, docentes denunciaban que no estaban pudiendo votar porque no les figuraba la ventana correspondiente para elegir y enviar la moción a la cual adherían, y un número importante de compañeros pedían ser admitidos a la sesión Zoom, se cerró la elección y se informó que la moción del CD Multicolor había ganado por apenas 8 votos, sobre un total de 230 votantes, mientras que en la asamblea figuraban 271 presentes – TD “oficialista” sostenía que había 281. Una completa irregularidad. Ante la solicitud de que se volviera a votar, el CD se reunió y, por mayoría, decidió validar la votación. Con métodos totalmente ajenos a la democracia obrera y de una dirección clasista, como reivindica Ademys, se impuso el levantamiento de la huelga.

"Volver a las escuelas" para hablar con los compañeros se volvió el slogan de la dirección Multicolor, sin reparar que también se verá obligada a “hablar” con el virus. Al final, la consigna a favor de un fondo de huelga tuvo poca vida. Desde Tribuna Docente Tendencia sostuvimos que una huelga que enfrenta al poder político en términos propiamente políticos, cuestionando su política de Salud en una pandemia, necesita una red de piquetes, que es la única forma de oponer a la propaganda y la fuerza del estado, la propaganda y la fuerza de la unidad de los trabajadores. Influir sobre la llamada ´opinión pública´ no es una tarea televisiva. Pregunten sobre esto a los piqueteros.

Desde Tribuna Docente (T) seguiremos impulsando la coordinación de la docencia con las familias trabajadoras y con los trabajadores de la salud que piden a gritos que se baje la circulación del virus. Y con los trabajadores del transporte que denuncian contagios y fallecimientos entre sus compañeros.

La crisis política abierta por la ´segunda ola´ no ha parado. El proyecto de ley de los Fernández, para sustituir los DNU vetados por la Corte, abre nuevos capítulos de ella. Es de elemental entendimiento que los docentes intervengamos en esta crisis con la re-iniciación del movimiento de huelga, para que no sean los de arriba quienes decidan por los de abajo.

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