Misiones: paro docente de 72 horas

Escribe Mario Coutouné

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Los docentes fueron al paro y las clases no empezaron en Misiones como estaba previsto. Es muy alto el acatamiento a la medida, aunque las movilizaciones callejeras no reflejen el nivel de adhesión. El paro fue votado por el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL) en rechazo al acuerdo del gobierno con el sindicato dirigido por la Celeste, la UDPM, y el de los docentes privados. El acuerdo establece que el básico pasa en abril a $21.570, incluyendo la incorporación de un adicional no remunerativo; el acuerdo está cerrado, aunque funcionarios dijeron originalmente que habría una revisión en septiembre y ahora plantean que habría una reunión en junio. Este acuerdo produjo una ruptura en la primera mesa paritaria donde sólo dos gremios firmaron. Dicho esto, en las mesas de negociación nadie planteó el problema de la epidemia y se aceptó en silencio la “vuelta a clases segura”.

Para la vuelta a clases “segura”, el gobierno no hizo ninguna adaptación edilicia para impedir la propagación. Tampoco proveyó de nuevos edificios ni designó mayor cantidad de docentes como medidas preventivas. En este punto, los gremios “afines” y “opositores” dan por finalizada la epidemia y nunca se opusieron a la política de presencialidad del gobierno.

En las asambleas previas, realizadas en cada localidad, se notó un incremento de la participación de docentes respecto de las asambleas y movilizaciones del 2021; el incremento de los impuestos municipales, las tarifas de luz y agua y la inflación empujan a la calle a los docentes.

El reclamo del FTEL, votado en Oberá, plantea un salario básico de $31.800 -80% de aumento del básico- y aumentos a un conjunto de adicionales que no son remunerativos, por lo que afectan severamente la jubilación y no incrementa lo que perciben los jubilados. Muy lejos de completar una canasta familiar. No figura tampoco el reclamo de un aumento en una sola etapa y la revisión mensual o bimensual de los salarios. Queda claro que está dejando pasar toda la política de ajuste del gobierno provincial y nacional. Por otra parte, la defensa de los adicionales conlleva una reforma del Estatuto Docente de hecho, ya que este impone solo cuatro categorías para el salario: el básico, antigüedad, estado docente y zona, es otra más de las reformas que dejan pasar.

Esta huelga es masiva por el empuje que le da el ajuste salarial que impulsa el gobierno. Sin embargo, el FTEL -que encabeza las huelgas y movilizaciones- viene de firmar pactos pobrísimos; los sindicatos que lo componen se oponen encarnizadamente al salario igual a la canasta familiar porque “el gobierno no puede” – es decir, salen en defensa del gobierno.

Es necesaria la elección de delegados con mandato y un congreso provincial de delegados que reclame:

a) Recomposición salarial inmediata del 60 % para recuperar lo perdido. b) No a las cuotas y pagos en negro. c) Salario mínimo igual a la canasta familiar por cargo. d) Revisión mensual del salario. e) Paritarios electos en asamblea. f) Congreso de trabajadores.

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