Elecciones SUTEBA: reelección de Baradel, retroceso Multicolor

Escribe Mariano Hermida

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Las elecciones de SUTEBA arrojaron como resultado un triunfo de Baradel en el sindicato y un marcado retroceso de la izquierda agrupada en el frente Multicolor en las seccionales que había conquistado.

La lista Celeste-Violeta se impuso en casi la totalidad de los distritos, arrebatándole a la Multicolor las seccionales de Ensenada, Escobar, Gral. Madariaga y Quilmes. En la estratégica seccional La Matanza, la burocracia se atribuye un triunfo ajustado -por 69 votos- que fue impugnado por la Multicolor por una serie de maniobras fraudulentas. Está planteada la pelea por la defensa de la seccional. La oposición logró retener la seccional de Tigre por escasa diferencia, Marcos Paz y Bahía Blanca, dónde prevalece el ´gandolfismo´, de posiciones cercanas al kirchnerismo. Según datos oficiales de la Junta Provincial, con el 60,21% de las mesas escrutadas, el resultado provisorio arroja 79,87% para la lista Celeste-Violeta, 14,78% para la lista Multicolor y 4,34% para la lista Azul y Blanca, a nivel provincial.

Las elecciones transcurrieron con una baja participación de sus afiliados. En comparación con la última de 2017, disminuyó sensiblemente en los 133 distritos de la Provincia de Buenos Aires donde el sindicato tiene representación. De un padrón de 85.000 docentes afiliados, concurrieron a las urnas menos de la mitad. La baja participación electoral influyó en el resultado de todas las listas, aunque la más perjudicada fue la Multicolor, que no logró superar las maniobras fraudulentas de la burocracia con una movilización política de las bases, como sí había ocurrido en el pasado. Por ejemplo, en La Matanza, en 2017, el fraude fue superado porque la Multicolor aplastó a la lista celeste por una diferencia de unos 500 votos. Ahora concurrieron a las urnas al menos 1.000 docentes menos.

Las trampas de la burocracia no alcanzan, sin embargo, para explicar el retroceso de la izquierda en SUTEBA. La pérdida de las seccionales multicolores constituye un golpe al activismo docente y anti burocrático en el movimiento docente. Cuando nuestra corriente definió integrar la lista fuimos conscientes de que “el espacio multicolor se encuentra en retroceso”. Corresponde un profundo balance político de las orientaciones adoptadas por las principales corrientes en el último período.

Nuestra campaña

Nuestra agrupación, Tribuna Docente Tendencia – Política Obrera, aprovechó la campaña para realizar una agitación socialista que tradujimos en una declaración propia, y militamos el voto multicolor contra la burocracia de Baradel, liquidadora del salario y las condiciones laborales de la docencia. También su aceptación de la presencialidad “segura” pandémica impulsada por la patronal de la educación privada y la UIA, a costa de la salud y la vida de la docencia. Explicamos, como corriente internacionalista, el alcance mundial de la guerra imperialista en curso y convocamos a los trabajadores a unirse contra la barbarie capitalista. Desarrollamos la necesidad de que los sindicatos sostengan su independencia política con respecto al Estado para luchar por toda la agenda de reclamos, partiendo de un aumento general de salario que lo lleve al costo de la canasta básica familiar por cargo. Ante la crisis social y el derrumbe generalizado de las condiciones de vida, planteamos la organización de un congreso obrero y reivindicamos el método de la huelga general, para abrirle un rumbo a todos los que viven de su trabajo. Sobre estos principios políticos, hemos abierto un debate e interesado a una periferia que se sumó a la campaña. Unos 200 docentes fueron aportados por nuestra corriente para defender los votos multicolores y a la Lista Naranja en Bahía Blanca.