Conadu Histórica: una política de dilaciones

Escribe Diego Toscano

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La reunión convocada por la Secretaría de Políticas Universitarias para este martes 24 terminó, como era previsible, en un completo fracaso.

El gobierno fue a la reunión con las federaciones docentes universitarias sin ninguna propuesta salarial. La política de rescate de las paritarias firmadas en el primer trimestre (buscando llevarlas al 60% en varias cuotas) ya ha fracasado. Nadie prevé, a esta altura, una inflación por debajo del 80 % anual.

La conducción de la federación, no obstante, tenía la hipótesis de que esa reunión iba a parir un acuerdo rápido de actualización de la paritaria del 41%, lo que da cuenta de una mala lectura de lo que está pasando al interior del gobierno del FDT y que ella misma integra.

La renuncia de Feletti y la capitulación del ala cristinista ante los “formadores de precio” es solo un paso de una rendición incondicional en la guerra contra la inflación y ante el FMI. A esta capitulación le seguirán la de las tarifas y el frenazo completo a cualquier lucha salarial, que se está operando de manera incluso farsesca, por ejemplo, con el pseudo paro de la CTA de este martes 24.

En contraste, la alta adhesión a los paros que Conadu Histórica ha resuelto (por lo menos en aquellos lugares en los que las conducciones no los bloquean) muestra la determinación de la docencia a luchar por el salario y demás reivindicaciones pendientes.

El problema es que esa lucha carece de una perspectiva y una dirección que la lleve adelante. La conducción de la federación terminó convirtiendo el plan de lucha con paros progresivos en una secuencia bizarra de paros de 24 hs. (dividiendo el paro de 48 hs. que votó la mayoría de la asamblea en dos paros de 24 hs., uno el lunes 23 y otro el jueves 26). Un sector del frente que dirige la federación, no obstante, busca incluso dilatar más cualquier medida de fuerza, con el argumento de modular los tiempos de la lucha en función de una supuesta eficacia de las medidas. No pasa de ser un galimatías en una posición sin perspectivas.

Como señalamos en la reunión de la Mesa Ejecutiva de la Federación, es necesario que un congreso de bases de la federación delibere e impulse una estrategia de lucha, con el norte puesto en una huelga general. En esa perspectiva, comenzar a preparar una Marcha Federal Educativa, que sume al conjunto de los sindicatos docentes provinciales que, como expusieron algunas provincias, han comenzado a agitarse al calor del paro universitario y el estudiantado. Los tiempos son cortos. El cierre del cuatrimestre está a la vuelta de la esquina. Desde la conducción de ADIUNT y desde nuestra tendencia, venimos advirtiendo desde marzo en este derrotero.