29 de junio, día nacional del camarógrafo: Leonardo Henrichsen presente

Escribe Carlos Villarroel

Juicio y castigo a los culpables.

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Se cumple el 49 aniversario del crimen del cameraman argentino Leonardo Henrichsen, asesinado por los carabineros el 29 de junio de 1973. Es reconocido por haber sido el “camarógrafo que filmó su propia muerte”.

La corta y trascendental carrera de Leonardo se inició a temprana edad en el noticiero cinematográfico “Sucesos argentinos”. Más tarde llegaría a canal 7, donde se destacaría por cubrir golpes militares y rebeliones en América Latina. En 1969 recabó las escenas más famosas del Cordobazo, por las que sería contratado por la TV sueca.

El tanquetazo y el golpe en chile

El golpe pinochetista del 73 no fue un rayo en cielo sereno. Los golpes en Bolivia y luego en Uruguay marcaban la antesala de las dictaduras más violentas en el cono sur. Desde principio de la década del 70, cuya finalidad era liquidar de raíz la enorme irrupción de las masas en América del sur.

Para cuando se produce el arribo de Leonardo a Chile, la situación política era explosiva. Se venían desarrollado intentonas golpistas como el lok-out patronal y el desabastecimiento de alimentos. El 29 de junio se produce un levantamiento militar con utilización de tanques y carros pesados para atacar el palacio presidencial de La Moneda. Es en ese momento que, con 33 años, el “camarógrafo que filma su propia muerte”, empuñando su arma más poderosa, su cámara, logra retratar sus últimas imágenes con su último aliento, cuando es alcanzado por la bala de un carabinero. Imágenes que representan el clima de época, la crudeza de la reacción y el accionar cobarde de sus fuerzas armadas. El gobierno de Salvador Allende, tres meses más tarde, sería liquidado.

Casi medio siglo de impunidad

Héctor Hernán Bustamante Gómez es el nombre de uno de los autores materiales del crimen. Murió sin recibir algún tipo de condena. Los instigadores intelectuales del asesinato, identificados, tampoco han cumplido condena alguna. El Estado chileno ha garantizado su impunidad.

La familia de Leonardo, su esposa e hijos caratulan el caso como un crimen de lesa humanidad, pero la justicia chilena lo niega argumentando que, en la fecha del fusilamiento, existía un gobierno democrático. Si bien la causa está abierta desde el año 2005, hasta el día de hoy está completamente paralizada. Se refleja de esta manera el carácter de clase del Estado, luego de varias décadas de gobiernos “democráticos”, no se ha avanzado en nada en la condena a los autores.

El asesinato de Henrichsen es un crimen contra todos los trabajadores del foto periodismo, en beneficio de la censura, porque a la burguesía le aterra que los Leonardos, los Cabezas, los Julián Assange, retraten la barbarie capitalista y desnuden su régimen ante los ojos del mundo entero, demostrando lo que son capaces de hacer cuando su normal proceso de acumulación capitalista se ve comprometido.

A 49 años del cobarde asesinato exigimos justicia por Leonardo. Juicio y castigo a todos los responsables.

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