Mendoza: más de 20.000 trabajadores tomaron las calles

Escribe Martín Ortiz

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A pesar del miserable “ítem aula" (artilugio instaurado por Cornejo y continuado por Suárez, destinado a retener hasta el 10% del salario mensual docente, a todo aquel o aquella que se ausente sin justificación y claramente con el objetivo de desactivar cualquier medida de huelga), a pesar de la fría y lluviosa mañana mendocina, miles de docentes salieron a manifestarse por las calles céntricas hasta llegar a la casa de gobierno. Pero no estaban solos. Porque en este histórico día de lucha de los trabajadores mendocinos, también salieron a reclamar por mejoras salariales los trabajadores judiciales, trabajadores de la educación privada y profesionales de la salud.

Y así, casi llegado el mediodía, cerca de 20.000 almas rodeaban la Casa de Gobierno. Es que, en la Mendoza de la que Suárez se jacta de tener superávit fiscal (mientras sigue pagando la deuda de u$s 590 millones, adquirida por su antecesor Cornejo), el 80% de los trabajadores estatales vive por debajo de la línea de la pobreza, estimada en $98.000 para la provincia. Por ejemplo, un docente de nivel primario con 10 años de antigüedad cobra $48.000 de bolsillo. Una licenciada en enfermería, $80.000, de los cuáles sólo $19.000 corresponden al básico y el resto en negro. Un auxiliar judicial cobra $60.000.

Mientras tanto, la burocracia sindical quiere lavarse la cara e intenta despegarse de ser cómplice de este gobierno hambreador del pueblo y tardíamente sale a cacarear frente a los medios, mientras por detrás ya se habla de que estarían dispuestos a firmar bonos en negro para los trabajadores de la salud y de la educación. Es tal su desorientación política y su ambigüedad, que uno de ellos caracterizó como de “machirulo" a los funcionarios del gobierno que arremeten contra las posiciones de las docentes, que reclaman mejores condiciones laborales y salariales. Mientras otro (Roberto Macho, de ATE), fiel a su costumbre de dividir las luchas, organizaba a casi mil trabajadores por otro sector de la Casa de Gobierno. Pero los trabajadores no comen vidrio, la situación no da para más y las bases están llegando a su límite. Porque en el medio hay reuniones paritarias; miércoles, paro y jornadas de lucha en plazas departamentales; jueves y viernes, asambleas docentes, mientras que los profesionales de la salud se declaran en estado de asamblea permanente hasta la semana que viene. Hoy ha sido un día histórico de lucha para la clase trabajadora de Mendoza, porque fue contra las imposiciones y amenazas del gobierno de no hacer huelga, y contra el inmovilismo de la burocracia sindical (ya que esto nació genuinamente de las bases). Hoy los trabajadores dijeron basta, pero fue un basta fuerte.

Esto recién comienza. Y debe ser el puntapié para la organización de asambleas, plenarios y congresos, para conquistar un salario igual al valor de la canasta familiar, el 82% móvil de jubilación y trabajo genuino para todos los desocupados.