Docentes de ocho provincias del país en lucha contra el derrumbe salarial

Escribe Mariano Hermida

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Trabajadores de la educación de diferentes provincias se encuentran protagonizando luchas en defensa del salario.

En Mendoza, con paros de 48 hs. de adhesión masiva y una movilización de más de 25 mil trabajadores, la docencia rechaza aumentos miserables en cuotas del gobierno radical. En Chubut, el sindicato ATECH también votó 48 hs. de huelga y ha protagonizado movilizaciones. La docencia de Río Negro viene de parar 48 hs. junto a estatales y judiciales. En La Rioja, se desenvuelve una extensa lucha que tiene a la Asamblea Provincial de Docentes Autoconvocados a la cabeza, que ya organizó ochos marchas provinciales de gran envergadura. En Chaco y Formosa se anuncian paros y acciones de lucha para la semana entrante. En la provincia de Salta, el activismo agrupado en el movimiento autoconvocado viene de rechazar la propuesta salarial de Sáenz y prepara una asamblea provincial para el 30 de julio, donde se evaluará la posibilidad de votar medidas de fuerza. Por último, en Santa Fe, tras las asambleas de los departamentos, se desenvuelven las votaciones en las escuelas donde la docencia define la modalidad de la huelga que como mínimo comenzará con 48 hs. de paros.

El común denominador de todos estos procesos es la implosión de los acuerdos paritarios que firmaron el gobierno nacional, los gobernadores y los sindicatos docentes. La escalada híper inflacionaria se ha comido de manera fenomenal todos los aumentos en cuotas pactados (y sumas en negro) desde marzo, dejando en ridículo a la burocracia de la CTERA que festejaba acuerdos salariales en donde los docentes le íbamos a “ganar a la inflación”. Con lo pactado, el inicial docente nacional alcanzaría recién en diciembre los $68.400. Un escándalo.

La inflación proyectada para el 2022 está cercana al 100%. La burocracia de la CTERA trabaja para aislar y boicotear abiertamente todas las luchas en curso, en función de sostener el ajuste que lleva adelante el gobierno fondomonetarista de los Fernández, al cual apoya. La CTA anunció que participará de la movilización que prepara la CGT el 17 de agosto en apoyo a la política oficial. Desde la central sostuvieron "la exigencia del otorgamiento inmediato de una suma fija para todos los trabajadores activos a cuenta de convenio, e idéntico criterio para jubilados y pensionados" (Perfil, 21/7). El pedido de sumas en negro es una maniobra para seguir consolidando la pérdida del poder adquisitivo, en medio de un escenario híper inflacionario. Los llamados a la burocracia sindical a que “rompan su subordinación y alineamiento con los gobiernos, y convoquen a un plan de lucha” (Lista Multicolor CTERA, 27/7) no encontrarán respuesta de los Yasky, los Alesso y los Baradel. Cuando estos no pueden controlar la bronca de las bases (Mendoza, Santa Fe) llaman a paros aislados para “descomprimir” la bronca y combaten con todas sus fuerzas las tendencias a las huelgas de carácter indefinido, que es el método histórico de la clase obrera. Las luchas en curso tendrán posibilidad de triunfar si logran desembarazarse de las conducciones aliadas al Estado.

Está planteada una campaña en todo el movimiento docente, mediante auto convocatorias, asambleas y plenarios de delegados con mandato por un aumento general del 100%, para recuperar lo perdido, y por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, hoy en los $180.000 pesos, indexado por inflación.