Paritarias: maniobras por arriba, luchas por abajo

Escribe El Be

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El grueso de la burocracia sindical ha esperado 'pacientemente' a que el índice de inflación supere con creces al porcentaje acordado en las últimas paritarias para comenzar las nuevas discusiones por el salario. El dato de la inflación de agosto, un 7 %, terminó de dilapidar los acuerdos que se firmaron hace sólo tres meses, los cuales rondaron un 65 % en cuotas. Con una nueva apertura de las paritarias, sería la tercera vez que se da la discusión salarial en el mismo año; algo que, según los medios, no sucedía desde la hiperinflación de Alfonsín en 1989.

El objetivo de la burocracia sindical, de todas maneras, es revisar los acuerdos que rondaron el 65 % y llevarlos a un 80 % como máximo, dejando abierta una posible nueva revisión a fin de año. Es un número que le cierra al gobierno. Por eso han firmado con CTERA un acuerdo en tres tramos que lleva el aumento anual a un 82 %. Los petroleros nucleados en el SUPEH cerraron en agosto una revisión que llevó la paritaria anual al 80 %. La UOCRA cerró, con la reapertura de agosto, en un 76 %, pagando las cuotas sobre los salarios básicos vigentes al 31 de marzo. La inflación anual nadie la proyecta por debajo del 100 %.

Quien buscó aparecer 'pateando el tablero' fue el kirchnerista Sergio Palazzo, de bancarios, que emitió una carta pidiendo la reapertura de paritarias apenas horas después de conocido el último dato de la inflación. Pero se trata de una impostura, porque, según el último acuerdo paritario acordado, los bancarios tenían cláusula de revisión para el mes de octubre. La exigencia de la directiva del gremio es que la discusión se adelante dos semanas a la fecha prevista. La paritaria de La Bancaria estuvo entre las más bajas del año, con un 60 % en tres cuotas.

El 'combativo' Hugo Moyano, por su parte, cerró en abril una paritaria semestral de 31 % en dos tramos. En este momento, el gremio de camioneros se encuentra discutiendo un adicional de entre un 10 % y un 20 %, que se sume al acuerdo firmado hace cinco meses. Quedan por delante las revisiones de Sanidad, los mineros, los papeleros, los petroleros privados, los estibadores portuarios, los ferroviarios y los del SMATA, entre otros. Este último gremio ya tuvo tres actualizaciones salariales en lo que va del año, con un acumulado del 47 %. Mientras Pignanelli llega a acuerdos de miseria para los trabajadores, le acaba de conseguir a las patronales que se promulgue la Ley de Promoción de la Industria Automotriz, que otorgará beneficios impositivos a las empresas.

Distintos gremios han pateado la revisión salarial a cambio de un bono de suma fija no remunerativo. Es el caso de la UTA, que acordó para los choferes el pago de $ 25.000 en dos cuotas. También el SUTERH (trabajadores de edificios) acordó un bono de $ 134.000 a pagar en 7 cuotas. Una decena más de gremios llegaron a acuerdos de bonos no remunerativos como herramienta para planchar los salarios.

El bono también está previsto para los trabajadores precarizados y desocupados. Se estima que será de unos $ 16.500 mensuales por tres meses, a pagar en octubre, noviembre y diciembre. Este 'bono miseria' fue la prenda por la que Grabois decidió no romper con el gobierno luego de una larga alharaca mediática sobre el tema. Mientras tanto, el Salario Mínimo Vital y Móvil, que marca la referencia para el monto de los planes sociales (el Potenciar Trabajo es medio salario mínimo), llegó a $ 57.900.

Un reciente informe del Centro de Investigación y Formación (CIFRA) de la CTA reveló que, entre 2016 y 2021, las patronales aumentaros su porcentaje de ganancias sobre el PBI en 7 puntos, mientras que la participación del salario cayó en 9 puntos, representando una pérdida total para los trabajadores de U$S 70.000 millones. El informe asegura que la rentabilidad de las empresas aumentó mientras caía el costo laboral al calor de la inflación.

Mientras las burocracias sindicales preparan un nuevo operativo contra el salario, crece por abajo la lucha obrera. Las huelgas docentes en todo el país marcan un camino. La lucha de los trabajadores del neumático lleva cuatro meses en pie. Los trabajadores de la salud y los estatales se preparan para nuevas acciones de lucha. El movimiento piquetero se prepara para unas semanas de intensas jornadas de cortes y movilizaciones en todo el país. Es necesario desarrollar ese camino de organización y lucha de base del movimiento obrero, con la perspectiva de la huelga general, para conquistar un 100 % de aumentos de salarios, jubilaciones y planes sociales.