Residentes y concurrentes: una nueva batalla por delante

Escribe Julián Asiner

Martes y miércoles, volvamos a la calle por salario y ART para las concurrencias.

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La lucha de residentes y concurrentes de CABA no culminó. Esta semana tendremos una nueva batalla por delante: el miércoles 23, a las 17 hs, está convocada en el Ministerio de Salud la “mesa técnica” que el gobierno y la burocracia de Médicos Municipales (AMM) y Federación de Profesionales acordaron para tratar la temática de las concurrencias, dejada de lado en el acuerdo paritario firmado la semana pasada. La asamblea de RyC está organizando en la víspera una segunda marcha noctura, “noche de las luces”, para el martes 22 a las 19.30, de Callao y Corrientes al Obelisco. Para el miércoles se votó además un cese de actividades desde el mediodía para movilizarse a la reunión, que cuenta con el aval de la Asociación de Psicólogos, y que coincidirá con un nuevo paro y acciones de lucha a nivel nacional.

A diferencia de lo ocurrido con la cuestión salarial, que se dirimió de espaldas al movimiento, esta vez está previsto que participen de la “mesa” representantes de la asamblea de RyC. No pasará lo mismo con las máximas autoridades de Salud y Hacienda, Quirós y Mura, que no serán de la partida. Este cuadro anticipa que el gobierno porteño seguirá una política de dilación y negación de los reclamos. En realidad, la cita con las “segundas líneas” tampoco está garantizada, ya que desde el Ministerio insisten en que “no negocian con medidas de fuerza”, por lo que la “mesa” podría levantarse.

Las concurrencias en juego

Las y los concurrentes son profesionales de la salud que trabajan a la par de residentes y profesionales de planta en los hospitales y centros de salud. Solo que lo hacen sin recibir un salario. A pesar de asumir todo tipo de tareas asistenciales que implican riesgos, no cuentan con obra social ni cobertura de ART. Su capacitación dura 5 años, uno más que las residencias, pero reciben un puntaje menor a la hora de concursar por un cargo de planta. No están reconocidos como empleados, por lo que no cuentan con ficha municipal ni se les reconoce la antigüedad.

Durante la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid, el gobierno debió otorgar ficha municipal y un seguro a las concurrencias médicas, porque de otra forma no podían asumir guardias en salas y terapias en un contexto crítico por la falta de personal. Sin embargo, desde esa fecha Quirós avanzó en el cierre de estos cargos. De los 1.500 concurrentes que había en 2020, hoy hay poco más de 600. Antes que las necesidades del sistema de salud, primó la voluntad de imponer el régimen de “fellows” y “cursistas”, que pagan para asistir y formarse en los hospitales. La Facultad de Medicina de la UBA, en manos del mismo Rojo que dirige AMM, es la principal socia de este negocio, a través de un régimen de especialización de posgrados arancelados, que ahora se quiere expandir a Psicología.

Así, las concurrencias médicas están en vías de extinción. Solo quedan camadas de años anteriores, en particular en especialidades como Dermatología, Oftalmología, Endocrinología, Gastroenterología y Psiquiatría y algunos puñados en las demás. Distinto es el caso de Psicología, ya que allí la resistencia le impidió al gobierno avanzar con el desmantelamiento. De los 625 concurrentes en actividad, dos tercios corresponden a Psicología y se agrupan en los principales efectores de salud mental: Ameghino, Rosarios, Tobar García, Borda, Moyano y Alvear, aunque también en hospitales generales como el Ramos Mejía, el Piñero o el Penna.

Regularizar la situación de las concurrencias, equiparando sus derechos a las residencias, es una medida fundamental para defender la salud pública y, en particular, la salud mental.

Organizarnos para continuar la lucha

Esta nueva batalla por el salario y la ART para las concurrencias se da en el marco de un ascenso generalizado de la lucha de los trabajadores de la salud en nuestro país y en el mundo, de Madrid al Reino Unido. Emerge un levantamiento en defensa del salario y las condiciones de trabajo, que el capitalismo y sus gobiernos se encargaron de destruir, pre-durante-y post pandemia. En Córdoba, el paro de la salud ya es por tiempo indeterminado, siguiendo el ejemplo de CABA. Salta se declaró en “asamblea permanente”, de forma autoconvocada. Allí la marcha en el marco del paro nacional del jueves pasado fue masiva, lo mismo que en Santa Fe, Jujuy y Tucumán, y también comenzó a despuntar la movilización en las provincias del sur. En Buenos Aires, los residentes votaron un nuevo paro y movilización a La Plata para el miércoles 23, desafiando la contención de Cicop. Los residentes de Mendoza van el martes a una asamblea general. Ese día saldrá a la calle enfermería en todo el país. El movimiento llega también a los privados y hospitales militares. Fesprosa (CTA Godoy) convoca el 23 a un nuevo paro nacional.

Las condiciones para una huelga general de la salud a nivel nacional están en pleno desarrollo. Fue esta circunstancia la que motivó la intervención conjunta del gobierno de Larreta con la burocracia médica para imponerse sobre el movimiento autoconvocado e intentar cerrar el conflicto. Ya muchos activistas advierten que el triunfalismo desaforado del FITU no solo blanqueó ese operativo, sino que es un bloqueo para continuar con una lucha que no terminó, y que esta semana se juega una parada fundamental por las concurrencias. En sectores de planta, donde la paritaria apenas llega a cubrir la inflación anual, crece el rechazo y la convocatoria a pasar a la acción.

Volvamos a organizar asambleas autoconvocadas en los hospitales para preparar las medidas de esta semana y debatir su continuidad. No hay mundial de fútbol que pueda anular la lucha cuando ésta tiene un carácter vital. El movimiento de residentes y concurrentes de CABA aún no ha dicho su última palabra.

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