El chantaje de las prepagas

Escribe Daniela Magoc

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Dentro de las medidas que anunció Sergio Massa el domingo, se encuentra la suspensión por 90 días del aumento del valor de las cuotas de medicina prepaga. Esta medida, según refirió en su anuncio, se aplicará a los planes de salud válidos para las familias cuyo ingreso conjunto no supere los $2 millones mensuales. Según Massa, el objetivo es que "el esfuerzo que hacen los trabajadores y el Estado también venga acompañado por una atención de la salud que no castigue las cuentas del trabajador". Las cámaras empresarias de la salud privada salieron a rechazar estas medidas, advirtiendo que comprometen la atención. Preparan una extorsión.

Según lo que refieren las cámaras empresarias, el Índice de Costos seguirá registrando aumentos y que por lo tanto no podrán afrontar los gastos. El Índice de Costos de Salud, sobre el que se basan los aumentos de las prepagas, combina la evolución de los costos de los medicamentos de acuerdo a un listado que elabora el Ministerio de Salud (12,2% de aumento), los insumos médicos (17,2%), los salarios fijados por las paritarias (52,4%) y los gastos generales (18,2%), que elabora la Superintendencia de Servicios de Salud. La cámara nacional Adecra+Cedim, que nuclea a más de 420 instituciones de salud privada, ´alertó´ por el desabastecimiento y aumento de precios de insumos médicos, a través de un comunicado (La Nación, 17/08). Los prestadores advirtieron también acerca de las dificultades para adquirir material descartable y medicamentos de uso habitual.

Este sector estima que con el límite de $2 millones, el 97 o 98% del padrón quedaría con la cuota congelada (Clarín, 28/08). Amenazan con ir a la Justicia, implementar el cobro de copagos, incluso en los planes integrales; congelar aranceles a los sanatorios y centros; congelar los honorarios a los profesionales y no actualizar la paritaria que involucra a enfermeras, técnicos y médicos. En algunas provincias ya se están reprogramando turnos de diversas prestaciones médicas; también se ha anunciado el cierre en el mes de octubre de un centro especializado en el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades por errores congénitos del metabolismo que es referente en el país (Laboratorio Chamoles).

Chantaje

Desde comienzos de este año las prepagas se aseguraron, por medio del decreto 743/22, aumentos por 18 meses hasta el 2024. Con el aumento del 6,9% en enero y los ocho aumentos de febrero a septiembre, la suba acumulada en los primeros nueve meses del año llegará a 78,1%, para quienes se les aplica el Índice de Costos de Salud. Para que el aumento sea menor, todos los meses los usuarios y usuarias que perciben menos de seis Salarios Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) deben completar una declaración jurada en la página de la Superintendencia de Salud (SSSalud). Para este sector, la suba enero-septiembre será de ´apenas´ 64,4%.

Las prepagas y las empresas de la salud privada son grandes beneficiarias de subsidios por parte del Estado: recibieron el ATP (programa de Asistencia de emergencia al Trabajo y la Producción), luego el Repro (Programa de Recuperación y Sostenimiento Productivo) durante la cuarentena y, actualmente, por el programa FESCAS (Programa Nacional de Fortalecimiento de los Equipos de Salud para la Calidad y la Seguridad) reciben todos los meses las cuotas de los afiliados/as, de los cuales sólo tienen tratamientos de alto costo una escasa cantidad. A su vez, según un análisis de los balances de las propias empresas que realizó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), las prepagas tuvieron ingresos de 6.800 millones de dólares promedio anuales en el período 2015 a 2020 y, en su conjunto, acumularon 44.400 millones de dólares (Pagina 12, 13/09/22). Las “empresas de la salud” manejan una enorme liquidez: sus mayores beneficios provienen de colocaciones financieras. La atención, en cambio, va en declive: conseguir un turno médico por una prepaga puede tardar entre dos a tres meses, faltan profesionales y cada vez son más numerosas las prestaciones que no se cubren.

En definitiva, el rechazo de las cámaras empresarias a la suspensión de los aumentos es un chantaje: en defensa de la salud de la población trabajadora es necesario que se retrotraigan todos los aumentos de la medicina prepaga, abrir los libros contables con control de los trabajadores y trabajadoras y avanzar en un sistema único de salud.

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