Docentes de Tucumán: entregada “histórica” de la burocracia

Escribe Raquel Grassino

Que las asambleas escolares decidan.

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La conducción burocrática de ATEP, encabezada por Hugo Brito, maniobró en complicidad con el gobierno para presentar el acuerdo salarial que acaba de suscribir como un “acuerdo histórico”, cuando en realidad se trata de una nueva entregada del salario docente.

El acuerdo lleva el sueldo mínimo, para setiembre, a 205.000 pesos, es decir, lo que el gobierno ya había otorgado al conjunto de los estatales de la provincia, al que se agrega un pequeñísimo monto adicional, con el agravante de que se trata de adicionales no remunerativas y no bonificables. Solo pagan por agente, o sea, por un cargo (de 20 horas primaria, 15 horas secundaria y 12 horas terciario). En caso de que el docente tenga dos cargos o mayor carga horaria, el adicional no se hace efectivo. En caso de tener menos horas, se pagará un proporcional.

El acuerdo fue aprobado en un congreso minoritario, del cual participó sólo una cuarta parte de los congresales.

En todos los comunicados y discursos de Brito, siempre hizo referencia al salario de bolsillo y no al salario básico. Es claro que éste no se ha movido y, en consecuencia, todos los ítems que tienen precisamente como punto de referencia al básico, no se modificaron (aguinaldo, antigüedad, zona, etc.).

El salario básico ha quedado en un nivel -este sí, “histórico”- de 58.000 pesos, menos de la mitad del valor de la canasta de indigencia. El salario de bolsillo, en prácticamente todas las escalas, está hundido por debajo de la canasta de pobreza. Para el docente inicial, actualmente, es de 210.000 pesos y se conforma con el 60 % de sumas en negro.

Los anuncios enmarañados presentados por la burocracia han provocado confusión, pero a medida que fueron transcurriendo los días y se fue clarificando el panorama, saltó la bronca en muchos sectores. Los más indignados han sido los docentes que no revistan como docentes de grado, porque quedaron al margen del acuerdo. Luego están quienes tienen dos cargos o una mayor carga horaria, cuestiones no contempladas en el acuerdo. Entre el resto, las opiniones están divididas. Todos coinciden en que el ingreso cada vez alcanza menos, pero también en que no hay organización para encarar un reclamo de mayor alcance.

El 8 de agosto, cuando la burocracia convocó a un paro, se produjo la irrupción de más de 20.000 docentes, mostrando el alcance que puede tener la docencia en huelga y movilizada. Ese evento, para la burocracia de Brito, fue un llamado de atención: no se puede jugar con fuego. Desde ese momento, apeló a todo tipo de maniobras (aceptación de una conciliación obligatoria que se prolongó por más de un mes, congresos truchos, ataques a la oposición combativa, etc.), toda su política estuvo orientada a disipar el compromiso de ir a una lucha hasta que todos los docentes perciban un salario por encima de la canasta de pobreza.

La escalada inflacionaria y el derrumbe de los salarios van a profundizar el antagonismo entre las aspiraciones elementales de la docencia y los intereses de la camarilla burocrática encaramada en ATEP, completamente alineada con el gobierno de turno.

Desde el Movimiento de Docentes Autoconvocado ha comenzado una campaña de asambleas escolares, con el propósito de hacer el balance de todo este proceso e ir creando las condiciones para que, por medio de autoconvocatorias y coordinaciones, organicemos los próximos e inevitables capítulos de lucha que la docencia tendrá que emprender en defensa de su salario y sus condiciones laborales.

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La caída del salario docente en todo el país Por Sebastián Chirino, 19/09/2023.

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