Paro de choferes en Santiago del Estero: el gobierno militariza el transporte

Escriben Valeria Morales y Jesica Marek

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El día 14 de febrero comenzó un paro de choferes de las líneas urbanas e interurbanas en la capital de Santiago del Estero y en la Banda. Durante tres días los servicios se paralizaron. El reclamo era la falta de pago del mes de enero, del medio aguinaldo de fin año y otras diferencias salariales acumuladas en los últimos meses. La medida, impulsada por un sector del cuerpo de delegados referenciado en el opositor Pacheco, pasó por encima de la burocracia oficial de la UTA encabezada por Palma.

En los últimos meses las empresas, alegando los aumentos del gasoil y otros costos, procedieron a despidos y suspensiones y a la reducción de servicios y frecuencia, con lo que se ocasionaron enormes inconvenientes a los usuarios de una amplia franja de trabajadores y estudiantes.

A partir del inicio del paro, la ´santa alianza´ de los empresarios, la burocracia oficial de la UTA y el gobierno provincial salieron a enfrentar las medidas.

Los empresarios salieron a justificar que, con el recorte de los subsidios, se les hace imposible pagar los salarios pactados en las paritarias. En este momento el salario de bolsillo de los choferes promedia los 450.000 pesos en la provincia, cuando en otros distritos está por encima de esas cifras.

Desde el gobierno provincial activaron a la secretaría de Trabajo para que dicte la conciliación obligatoria, convocando a una audiencia para el martes 20 de febrero. La respuesta de los trabajadores fue no acatar, ante lo cual la secretaría declaró la ilegalidad de la medida y estableció multas y otras sanciones a la UTA. Por su lado, el gobernador Zamora intentó mediar realizando diversas propuestas que fueron rechazadas.

Con este escenario, hizo su aparición la burocracia de la UTA, maniobrando para que se levante la medida, activando el carneraje, poniendo unidades en funcionamiento y negociando por su lado con el gobierno.

A pesar de todas estas medidas, el paro se mantuvo firme. La consigna era “hasta que no paguen, no volvemos a trabajar”. Mientras el paro se extendía a todo el territorio provincial, el conflicto amenazaba con ´contagiar´ a otros sectores. El gobierno y las patronales amenazaron a quienes faltaran a sus empleos con la pérdida del presentismo y hasta el despido por abandono del trabajo.

Luego de tres días de huelga, el gobierno provincial se comprometió a girar los fondos para el pago del mes de enero que se harían efectivos este lunes 19 de febrero. Zamora logró persuadir al gobierno nacional para que gire los subsidios al transporte correspondientes al mes de diciembre. Con ese compromiso más la amenaza de comenzar con los despidos de los choferes se acordó levantar las medidas. Los trabajadores consiguieron que se les pague el mes de enero. Quedan pendientes el pago del medio aguinaldo y las diferencias salariales y, más grave aún, ahora con el recorte de los subsidios nacionales, el pago de los meses venideros.

Curado de espanto, el gobierno decidió militarizar el servicio y en cada unidad, acompañando al chofer, viaja un policía para intimidar y asegurar que el servicio se cumpla, incluso bajo la amenaza de detención. De cualquier manera, aunque paguen enero, el conflicto está asegurado para el mes próximo pues el gobierno ya no contaría con los subsidios nacionales.

Entre los trabajadores la consigna es “si no pagan, volvemos al paro”.

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