El Gobierno vuelve a la carga con "ganancias"

Escribe Pablo Busch

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Después de varias idas y venidas, el Gobierno presentó los detalles del proyecto para el retorno del Impuesto a las Ganancias a la cuarta categoría. En principio no está claro el piso: según un borrador, sería de 1,8 millones para solteros y de 2,2 millones de pesos para casados con hijos. Pero, en el borrador técnico de la Ley Bases, el piso sigue siendo 1,2 millones. Ambos proyectos están abajo del piso salarial de 2,34 millones de pesos de Sergio Massa, equivalente a 15 Salarios Mínimos. Entre las modificaciones que el Gobierno anuncia se incluye además el incremento de las escalas y la actualización por IPC.

Un “pacto de mayo” contra la clase obrera

El retorno del Impuesto a las Ganancias es parte del borrador de la nueva “Ley Bases”. Volver al impuesto es de máximo interés de los gobernadores, porque el 70% se coparticipa entre las provincias.

Para los trabajadores en relación de dependencia solteros, el nuevo "piso" pasará de 2,34 millones a $1,8, mientras que para los casados con dos hijos será de $2.300.000 de salario bruto, prácticamente lo mismo que el piso actual. Sin embargo, la realidad es otra: el piso vigente debía actualizarse en enero de este año, con la suba del Salario Mínimo Vital y Móvil: el gobierno de Milei difirió la fecha de actualización del SMVyM a febrero, para postergar la actualización del piso del impuesto a julio. Si se tiene en cuenta que el actual SMVyM de marzo es de 202.000$, el piso de ganancias de 15 salarios mínimos debería ser en marzo de 3,03 millones de pesos. Los trabajadores que revistan como autónomos -un sector creciente, especialmente en la gran industria -tendrán un piso inferior para empezar a pagar ganancias, de alrededor de 900.000 pesos.

Una novedad significativa es la introducción de una nueva escala de alícuotas, que irá del 5 % al 35 %. El Gobierno presenta esto como un retorno a la progresividad del impuesto. La tasa máxima del 35 % comenzaría a aplicarse a partir de un salario bruto mensual de alrededor de $4.300.000. Originalmente el impuesto ya era así, pero por la falta de actualizaciones de las cargas familiares y de las deducciones los trabajadores que apenas ingresaban al impuesto lo hacían pagando la alícuota más alta (del 31 %), la misma alícuota que las empresas, con la diferencia sustancial en la cantidad de recursos contables con los que las empresas esquivan pagar el Impuesto a las Ganancias. Por eso mismo, según el Gobierno, se establece ahora un mecanismo de actualización por la inflación del Índice de Precios al Consumidor para las deducciones personales y las escalas de alícuotas. Sin embargo, hay una maniobra en este punto bastante grosera: las actualizaciones por IPC, en medio de inflaciones mensuales de dos dígitos, serán anualizadas. Al comienzo del año, muchos salarios no pagarán el impuesto, pero a medida que los salarios se actualicen en paritarias y que el piso y las deducciones queden desactualizadas, hacia fin de año terminarán pagando cada vez más trabajadores y cada mes en mayor medida. Es curioso que el método de actualización anual que Milei derogó por decreto de necesidad y urgencia para los alquileres, ahora es reivindicado para el piso y las deducciones del Impuesto a las Ganancias.

Un dato poco conocido es que la aprobación del proyecto implica la derogación de las exenciones al impuesto, concedidas por Massa a lo largo de 2023 y que están vigentes en el artículo 26 de la ley del impuesto. Estas alcanzaban a toda una serie de ítems salariales de los trabajadores, la mayoría vinculadas con la flexibilidad laboral: los adicionales por turnos rotativos, las horas extras, etc. Estas concesiones se habían hecho bajo una gran presión de sectores empresarios que se encontraban con que los trabajadores eran reacios a realizar extras para que se las rebane Ganancias. Todos estos ítems volverán a ser contabilizados para el impuesto.

Representantes de distintos sindicatos, cómo Mario Manrique del SMATA, anunciaron su rechazo a la restauración del impuesto. La eliminación de la cuarta categoría de Ganancias fue una pelea del movimiento obrero durante muchísimos años, con todos los gobiernos, y no la vamos a entregar. Aunque representantes de otros gremios como el Somu, la pesca y los petroleros se manifiestan en el mismo sentido, oficialmente la CGT no se ha pronunciado contra la decisión del gobierno. La CGT está discutiendo presentarle a Milei su propio proyecto de reforma laboral.

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