Escribe Sergio Yeti
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El miércoles 21 de enero, cientos de trabajadores del Astillero Río Santiago se movilizaron a la gobernación bonaerense, en la ciudad de La Plata, contra la paritaria ofertada por Kicillof (1% retroactivo para diciembre más 2% retroactivo para el mes de enero), que fue aceptada por los sindicatos estatales UPCN, ATE y FEGEPPBA. Es la segunda rebelión que protagonizan los trabajadores del Astillero en los últimos meses.
La movilización se acordó en una asamblea general del ARS el día previo, martes 20, donde se votó el rechazo a la oferta paritaria pero también surgieron debates sobre otros problemas que atraviesan los trabajadores. Hace meses que en el ARS se viene masticando una fuerte bronca por la caída del salario, los ascensos irregulares arreglados entre el sindicato y la gerencia, y el no cumplimiento del derecho conquistado por sus trabajadores para el ingreso de sus hijos al momento de jubilarse. En octubre de 2025, una serie de ascensos, conquistados a través de asambleas y acciones de lucha durante julio, fueron utilizados discrecionalmente por parte de la cúpula sindical para acomodarse entre ellos mismos en puestos gerenciales. La malversación de fondos del comedor, el descuento por llegadas tarde con la contracara de “ñoquis” de la burocracia del sindicato, que desde hace años no asiste al trabajo, colmó la paciencia de los laburantes. Por otro lado, la falta de producción y más de tres meses de acefalía en el Astillero, han dejado prácticamente paralizada a la industria. Este cóctel es el que promovió que, durante el mes de noviembre, las bases obreras se abran paso contra la burocracia sindical, al punto tal que, en las asambleas por sector, se coreó el famoso cántico “que se vayan todos”.
Producto de la movilización, funcionarios del Ejecutivo provincial recibieron a los representantes de la ATE, pero no dieron respuesta a los reclamos de los trabajadores. La movilización terminó con el anuncio por parte del Secretario General de ATE Ensenada, Francisco “Pancho” Banegas, del compromiso del gobierno de recomponer los salarios. El malestar no tardó en brotar y grupos de trabajadores se abalanzaron sobre el sindicalista ocasionando su huida del lugar. Los astilleros tienen claro que el sindicato está fuertemente comprometido con el armado de Fuerza Patria y con Kicillof. Los trabajadores acordaron una nueva movilización a la gobernación para el día 9 de febrero, fecha en la que se reunirá nuevamente la mesa técnica salarial.
La irrupción del ARS se da en el marco del derrumbe del salario en un sector que fue de los mejores remunerados de la región y el mejor pago entre los estatales. Además, el Astillero siempre fue un factor aglutinante del activismo y las luchas obreras de La Plata, Berisso y Ensenada. El activismo y las bases de los estatales de la región está procesando un esfuerzo de organización y reagrupamiento. Una expresión de eso fue la convocatoria a movilizar a la paritaria estatal por parte de la junta interna de la ATE-Niñez y la de la Legislatura, junto a un conjunto de activistas y delegados de distintos ministerios.
Es necesario impulsar asambleas en todas las dependencias estatales, coordinar las peleas en cada ministerio y coordinar una lucha general contra los salarios congelados de Kicillof.
