Una huelga autoconvocada en las cabeceras de 29 líneas impugna la paritaria firmada por la UTA

Escribe Joaquín Antúnez

Por comités de lucha para impulsar una huelga general del transporte

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En la tarde noche del jueves 5, en las cabeceras de las líneas empezaron a confirmarse los retrasos en el abono de los salarios. Esta práctica es recurrente en diversas líneas, como la 148, que hace más de 8 meses no cobra su salario en tiempo y forma. Las patronales del transporte venían de asegurarse en la propia paritaria que el aumento salarial sería cubierto con aumento de boletos y mayores subsidios. Según han dejado trascender las propias patronales, esos giros por parte del gobierno no se han ejecutado lo que imposibilita abonar los salarios.

Las patronales del transporte, que acusan casi a diario un retraso en los precios del boleto, hace tiempo que han dejado de “arriesgar” sus ganancias en la industria que manejan. Los subsidios han crecido de manera espiralada, mientras los salarios de los choferes han sido rifados por su dirección sindical tras haber alcanzado un nivel de referencia para el movimiento obrero en su conjunto. En varías líneas de la zona sur, los choferes más jóvenes se retiran asegurando que hay salarios equivalentes en trabajos menos riesgosos o demandantes con la salud del trabajador.

La ruinosa paritaria, un 4% en 3 cuotas más pagos “por única vez” de 3 bonos de $100.000 pesos y $2.000 de aumento (!!) en viáticos, había sido firmada por la dirección de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) sin mediar el menor debate entre las bases del gremio. Esta práctica habitual de la burocracia sindical fue acompañada de un compromiso a “descartar medidas de fuerza en aras de una paz social”. La burocracia de Fernández no solo ha rifado el salario de los trabajadores sino que convoca a entenderse amistosamente con las patronales y el gobierno de la contrarreforma laboral fascista.

El cuadro de situación en las líneas es harto conocido por el público en general, que suelen sufrir su desmoronamiento como usuarios. Las unidades que circulan, fundamentalmente en el conurbano bonaerense, lo hacen sobreexigidas. Los choferes se han visto obligados a efectuar dos turnos para conformar un salario que permita arañar el fin de mes. Por lo tanto, la paritaria es una convalidación de esta situación de trabajo riesgoso y sobreexplotación laboral por parte del gremio.

Los cuerpos de delegados y los choferes que emprenden estas acciones de retención de tareas, la manera legal de paralizar una línea en solitario, es una demostración del nivel de abuso patronal que se vive en todas las cabeceras del transporte. El hartazgo con Fernández es generalizado en todo el gremio.

Diversas variantes se disputan el armado de una conducción alternativa. . Es necesaria una actividad de agitación en todo el gremio, que permita unificar los reclamos y reivindicaciones ante las patronales.

Las patronales han avanzado lentamente en la implementación de una reforma de las condiciones laborales, que pretende consagrar con una dictadura patronal sobre los trabajadores con la contrarreforma laboral que se apresta a votar el Congreso. La conformación de comités de lucha y la agitación por una huelga general en el transporte es una necesidad ante la acción desorganizadora de la burocracia y sus arreglos con la patronal y el gobierno liberticida.

Revista EDM