La defensa de la ´industria nacional´, el planteo colaboracionista del aparato del PO en la lucha de los obreros de FATE

Escribe Jacyn

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La última emisión del programa "14 toneladas", del aparato del Partido Obrero, es particularmente jugosa, incluso ha sido desgrabada y publicada en su web para su mayor difusión.

Uno de los conductores del programa ensaya, bajo el título "Fate: un faro para el movimiento obrero", un llamado al ´frente único´ con Javier Madanes Quintanilla, a quien presenta como víctima de la "política económica del gobierno".

Para el aparato del PO "(ha quedado) en evidencia que Fate no cierra por el problema del costo laboral; no cierra por el problema gremial", sino "como resultado de la inviabilidad de la industria argentina en el marco de esta política económica del gobierno". El editorialista subraya que ese "es el dato distintivo" del conflicto, "como lo admit(e) la propia empresa", dice, "en el comunicado que pegaba en la puerta el día del anuncio del cierre"; -la ´inviabilidad´ de la industria nacional-, "lejos de menguar, va a tender a recrudecerse". Conclusión: Madanes cierra Fate "por la política económica del gobierno”; si quiere terminar con la organización obrera y con los derechos laborales, o no, esas son, en cambio, "especulaciones".

A esta altura, lo que "quedó en evidencia", claramente, es el contenido político de las expulsiones masivas y de la crisis que atravesó el Partido Obrero. Entre la adhesión a la "soberanía alimentaria"; el apoyo a las retenciones,a las exportaciones; la defensa del "tejido productivo" y la propuesta de aumento de aumentar las [regalías mineras] para pagar la deuda pública de Santa Cruz, (https://politicaobrera.com/15622-la-discusion-sobre-regalias-mineras-exhibe-el-oportunismo-sin-retorno-del-aparato-del-partido-obrero) hay un hilo conductor marcado por el pasaje del PO residual al (pseudo) desarrollismo, al kirchnerismo y al centroizquierdismo (´redistribución de la riqueza´).

Al contrario de lo que afirma este pseudo "partido obrero", las dos cuestiones determinantes en Fate, como ocurre en toda crisis capitalista, son, efectivamente, el "costo laboral" y el "problema gremial" (la organización sindical en las empresas). La caída de la tasa de ganancia, que es lo que lleva a las crisis capitalistas, las patronales la atribuyen, precisamente, al costo de la fuerza de trabajo, que de repente se convirtió en “excesivo” . Lo mismo ocurre en el caso de sobreproducción, que se convierte, para las patronales, también de repente en un “exceso’ de personal empleado. A todo esto obedece, por un lado, el propósito de imponer un alargamiento de la jornada de trabajo y la intensificación del esfuerzo laboral y, por el otro lado, el despido masivo – el planteo de la contrarreforma laboral. La patronal de Fate, por estas razones, ha congelado los salarios de convenio, desde hace 15 meses, y despedido a casi la mitad de la planta. El paso adicional que ha tomado ahora obedece al propósito de reconvertir la producción y el empleo de una industria en crisis, con la aplicación de la contrarreforma laboral. El disertante del aparato del PO también propone la desvalorización de la fuerza de trabajo, pero con un método alternativo – una devaluación del peso, en el marco de la sanción de la contrarreforma laboral. La devaluación, por un lado, desvalorizaría el poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores y encarecería en forma brutal el precio en pesos de los neumáticos y, del otro lado, reduciría drásticamente el mercado interno para la producción local, con el consecuente despido de la masa laboral. Del mismo modo en que no se puede alegar inocencia en la comisión de un delito, tampoco se puede alegar ignorancia intelectual en cuanto al sostenimiento de posiciones antiobreras, porque significaría desconocer los intereses de clase en disputa. El exponente del ‘streaming’ del aparato rechaza la existencia de un “problema gremial”, como denuncia la patronal para justificar los despidos, lo cual convalida la política del aparato en cuestión, que acordó cambios de régimen laboral con la patronal, rechazados por los trabajadores. Los sindicatos tienen la obligación de convertirse en ‘problemas’ para las patronales, de lo contrario serían colaboracionistas de clase.

Entre otros problemas que, según el aparato del PO, "imposibilitan la competitividad de la industria argentina en el mercado internacional", están las altas tasas de interés, "que infartan la economía justamente para aspirar los pesos del mercado y tentar (?) a los especuladores financieros a que no se vayan el dólar y se queden en el peso". Pero “los especuladores financieros” no son otros que los mismos capitanes de la industria, que derivan el dinero destinado al capital de trabajo a la compra de deuda pública en pesos. El disertante distingue, a sus expensas, a la burguesía de las finanzas de la burguesía de la industria, como si las separara una muralla china. Con las elevadas ganancias que ha obtenido en el mercado de la deuda pública, Madanes ha acrecentado el capital necesario para reconvertir a la empresa y pagar las indemnizaciones a los despedidos, incentivando además el “retiro voluntario”.

Embalado por la sarta de falsificaciones que ha venido exponiendo, el conferencista se despacha contra "la apertura indiscriminada de las importaciones" – “particularmente de China"; describiendo "un escenario internacional signado por una guerra comercial”: el expositor se las agarra con China. El ensañamiento parece copiado de un discurso de Miguel Pichetto, de Guillermo Moreno, de Paolo Rocca y por sobre todo de Donald Trump. A juzgar por los negocios que inició con la instalación de baterías chinas en el predio que ocupa la fábrica, el nacional y popular Javier Madanes parece volcarse a una asociación con "la apertura indiscriminada de importaciones, particularmente de China". El editorialista finge ignorar que Pirelli y Bridgestone son dos empresas de capital extranjero, y que los chinos tienen el principal paquete accionario de Pirelli. A pesar de sus negocios internacionalizados, Pirelli y Bridegstone también despiden, no sólo en Argentina sino en Italia y Japón.

Al describir a Madanes y compañía como "víctima" de la política económica del gobierno, el aparato del PO no solamente hace suyo el argumento de Madanes, sino que socava la lucha de los obreros de Fate; justifica el cierre de la empresa, y sienta la base de un frente único con la burguesía nacional. De nuestra parte, por el contrario, la consigna excluyente es la continuidad laboral de los actuales trabajadores, así como el aumento de los salarios y su pago retroactivo a la fecha de caducidad del último convenio. Una lucha conjunta de la clase obrera por estas reivindicaciones, y no el pasilleo desgastante por las secretarías de Trabajo, acabaría de inmediato con el gobierno que es mucho más que el gobierno de ‘las importaciones indiscriminadas, particularmente de China y las altas tasas de interés’ – es el gobierno de la guerra imperialista de Trump y Netanyahu. Madanes y Milei tienen un propósito común - quebrar una columna del movimiento obrero combativo y atomizar por completo al proletariado. De nuestra parte hemos denunciado que Madanes pretende reconstruir su tasa de ganancia, fundamentalmente con el despido masivo, para recontratar trabajadores en línea con la contrarreforma laboral, o sea, absoluta precariedad laboral (horas extraordinarias de trabajo, despidos financiados por el dinero de Anses, cese de aportes a Obras Sociales).

Revista EDM