Docentes Córdoba: la burocracia de la UEPC se apresta a pactar salarios de pobreza con el gobierno de Llaryora

Escribe Alejandro Barton

Organicemos una huelga indefinida por un salario mínimo equivalente a la canasta familiar.

Tiempo de lectura: 3 minutos

El 80 % de adhesión de la huelga de los pasados miércoles 18 y jueves 19, con una movilización de más de 10.000 docentes a la sede de la gobernación, obligó al gobierno de Llaryora a desistir de su propósito de condicionar los aumentos salariales al nivel de la recaudación fiscal; pero no dio lugar al reclamo de la docencia de un aumento del 40 % en sus salarios. La “oferta” oficial es de un promedio de un 10,3 % en febrero y marzo, según el cargo (a cobrar en abril), y actualizaciones por IPC en los meses sucesivos hasta enero de 2027.

La dirección de UEPC (Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba) se vale de la “propuesta” del gobierno para desmovilizar a la docencia: “esta tercera propuesta responde prácticamente a la totalidad de lo que resolvimos nosotros como asamblea de delegados departamentales” (Perfil 27/03), afirmó Cristalli (secretario general de UEPC). Omite decir que los 26 departamentos escolares de la provincia representados en la asamblea, resolvieron por unanimidad no sólo el rechazo al condicionamiento por recaudación fiscal, sino el reclamo de un aumento del 40 por ciento. Según la seccional de UEPC- Capital dirigida por la Multicolor (opositora a la conducción Celeste provincial) el 40 % reclamado representaba el aumento necesario para superar la línea de pobreza ($1.308.700). Pero no llega a la canasta familiar ($2.600.000, según ATE INDEC).

Además, la asamblea mencionada del viernes 13, que había resuelto la huelga del 18 y 19 de marzo, fue una rebelión contra la dirección celeste del sindicato provincial, que había levantado un paro ya resuelto la semana anterior y abrió una consulta para debatir una propuesta oficial ya rechazada en las escuelas y considerada “superadora” por la conducción. Ahora, sale a defender la nueva “propuesta” oficial: “Esta propuesta [es] muy superior a las anteriores […] nos da previsibilidad de no perder y tener recuperación”.

El esquema de aumentos consistiría de un total de $77.100 por cargo para febrero, una suma no remunerativa de $50.000 y $22.100 por compensación por eliminación del FONID (un monto eliminado por el gobierno nacional)- . Para marzo, se sumaría a lo anterior, un monto adicional de $47.500 por cargo ($22.500 no remunerativos y $25.000 de compensación FONID).

De acuerdo a estos aumentos, un maestro sin antigüedad y con 22 horas semanales pasaría de un salario actual de $963.893 a $1.040.993 en febrero y a $1.088.493 en marzo (Perfil, 27/03) y un profesor de secundaria con 30 horas cátedra con un salario de $1.320.585 pasaría a $2.154.287 en marzo; una burla al reclamo del 40 % de la docencia. Además, el peso de las sumas no remunerativas en los aumentos contemplados deteriora las cajas jubilatorias y obras sociales y no suman al aguinaldo ni a las vacaciones. Lo que el Estado dice conceder a los trabajadores con su renuncia a ajustar los salarios de acuerdo a la recaudación fiscal, en parte lo confisca al ahorrarse esas erogaciones.

Todo el proceso de manifestaciones autoconvocadas y asambleas escolares que coronaron la masiva huelga de 48 horas del miércoles y jueves pasados, fue una rebelión de la base docente contra la dirección provincial celeste. Ahora, la burocracia intentará presentar la “propuesta” oficial como un triunfo propio y desalentar toda iniciativa de la base docente. En la asamblea provincial del miércoles presentará “lo alcanzado” como definitivo.

El triunfo de esta lucha dependerá de la iniciativa docente. El cuadro de manifestaciones autoconvocadas y asambleas escolares indica un escenario propicio para desarrollar coordinadoras por escuelas y por departamentos que desplieguen acciones propias. Aprovechemos las asambleas por escuela y por departamento de esta semana a tal fin. La aspiración de la docencia no debe limitarse a superar la pobreza. Tomemos la masividad del reclamo del 40 % no como un objetivo final, sino como un punto de partida de la lucha docente; esto es, como un aumento de emergencia, que sirva de apoyo a una lucha por el salario por un cargo de $2.600.000.

La lucha de la docencia cordobesa se desarrolla en un cuadro nacional de huelgas y movilizaciones provinciales autoconvocadas que, con avances y reflujos parciales, señalan una irrupción de las bases docentes. Es necesario hacer madurar esta tendencia a la rebelión docente hacia una huelga indefinida de alcance nacional.

Suscribite al canal de WhatsApp de Política Obrera