FATE: todo por la ampliación de la ocupación

Escribe Comité de Redacción

Después del “Plenario de Trabajadores en Lucha” del sábado pasado.

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El plenario de “Trabajadores de FATE”, que tuvo lugar el sábado pasado, reunió al conjunto de activistas y organizaciones que se referencian con los luchadores del “Tanque”, los compañeros que en su momento iniciaron la ocupación de la planta desde la terraza de la fábrica. El plenario no contó con la presencia de la dirección del SUTNA -Lista Negra- ni del aparato del PO.

El propósito de la convocatoria, precisamente, era superar el inmovilismo de los aparatos, apenas disimulado por algunas actividades sociales o culturales en las puertas de la fábrica. El plenario resolvió algunas iniciativas, como la realización de una marcha por el barrio, junto a las organizaciones de lucha presentes, y una campaña de firmas por el proyecto de ley que plantea la “ocupación temporaria” de la fábrica. Pero no existió un debate sobre el punto en que se encuentra el conflicto y la estrategia que necesitamos para dar un salto en la lucha planteada por la reincorporación sin condiciones de todos los despedidos y el fin del lock out patronal. Uno compañero que abrió el plenario subrayó ese objetivo: “No queremos indemnizaciones, dijo, sino los puestos de trabajo”. La acción directa por las reincorporaciones y los puestos de trabajo es subordinada por esos aparatos al pasilleo ministerial y legislativo, y no al revés, su subordinación y servicio para ampliar la ocupación de la planta.

La toma

A nadie escapa, y mucho menos a los compañeros del “Tanque”, que la ocupación de la planta ha sido el factor decisivo para sostener esta lucha; la que le dio incluso notoriedad nacional e internacional. La toma de la fábrica puso de manifiesto la decisión del colectivo de trabajadores de colocar el derecho al trabajo por encima de las maniobras patronales y estatales. Los trabajadores han puesto en cuestión el derecho de Madanes a disponer arbitrariamente de sus instalaciones y su capital; los despidos, casi 1.300 en el año, han apuntado reemplazar a compañeros con derechos y antigüedad por otros contratados bajo las condiciones negreras de la reforma laboral. Esta decisión colocó la atención de todos los trabajadores sobre FATE. La ocupación que no ha asumido aún el control pleno de la planta -por caso, ni la puesta en marcha de alguna de sus líneas de producción.

Fuera de la fábrica, existe un impasse en la relación entre el gobierno y la patronal de FATE. El gobierno se ha servido del conflicto para echar dardos contrala patronal local, que ha jugado para la vicepresidenta Villarruel, quien fue también recibida por los dirigentes sindicales cuando visitó la fábrica para apoyar los reclamos de Madanes al Estado. El trajineo parlamentario del FITU pretende llenar el vacío creado, en una suerte de mediador; lo mismo había intentado Gabriel Solano, el interlocutor de la diputada Lemoine, en la huelga de la Salud del año pasado. El tiempo juega en contra del desarrollo de la ocupación; este desarrollo es visto por los parlamentarios como una cagada encima de un plato de comida. Nada de esto tiene que ver, naturalmente, con favorecer a los trabajadores despedidos.

Ley de “ocupación” y acción directa

El Sindicato ha colocado todo el eje del conflicto en el proyecto de ley ingresado a la Legislatura bonaerense. La posibilidad de que una iniciativa legislativa pueda favorecer al reclamo de los trabajadores, frenando su lucha, como una concesión a los bloques parlamentarios, es improbable o nula. La Justicia Laboral, por su lado, dicta fallos para que Madanes “deposite” salarios caídos y las quincenas impagas, en un esfuerzo para que el estado ponga fin al impasse y proceda a restituir el “derecho de propiedad”. La lucha del Subte por la reducción de la Jornada Laboral, sin afectar el salario, ganó el debate legislativo (una proeza), pero sólo lo logró por las huelgas de los trabajadores, que luego fueron a una huelga general para que la ley entrara en vigencia. Esta lucha representó a un parlamentarismo socialista, al servicio de la acción directa, lo que tenemos ahora es un pasilleo sin principios que busca sostenerse bloqueando la ocupación de la planta. Mientras los legisladores, Kicillof y el ministerio nacional duermen la pelota, la ocupación se encuentra en un impasse.

La lucha por la reincorporación de todos los compañeros, imponiendo la reapertura de la planta, su expropiación o intervención, sólo tiene como verdaderos aliados a la clase obrera, en primer lugar, de la zona Norte. Las iniciativas de lucha de estos días, comenzando por la marcha de este martes en San Fernando, debe servir para iniciar una campaña sobre las fábricas, internas y activistas de la zona, para obtener pronunciamientos apoyo y sostenimiento a la toma de FATE, al revés de lo que ocurre ahora que se busca el apoyo de Pablo Moyano para viabilizar las gestiones ministeriales y parlamentarias.

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