FATE: la “continuidad productiva”, el callejón sin salida de un planteo patronal

Escribe Pablo Busch

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Luego de más de un mes de ocupación, la lucha de FATE continúa. El sostenimiento de la toma ha forjado a una camada de activistas, “los del tanque”. Han establecido vínculos con la ocupación de Aires del Sur, en Tierra del Fuego, y con trabajadores de fábricas de la zona norte como Mondelez, Siderca y Volkswagen.

La conciliación obligatoria es desconocida por la patronal. FATE ha enviado telegramas informando a los trabajadores que su despido estaba vigente, para negociar su retiro voluntario.

La política del aparato del PO

La política del aparato del PO ha sido seguir a la rastra de las innumerables audiencias con los ministerios y secretarías de Provincia y de Nación. Repite lo que ha venido haciendo con las paritarias, que se arrastra sin resultados. Las conciliaciones obligatorias han servido a la estrategia patronal de desgaste de la huelga.

El SUTNA hace tiempo que abandonó su política de llamar a asambleas del gremio; las ha reemplazado por reuniones “informativas”. En la línea de “hagamos como que luchamos”, se han organizado festivales en puerta de fábrica. Aun cuando la solidaridad obrera de la zona se manifiesta en las más variadas ocasiones, no se ha invitado a un plenario regional para apoyar la ocupación con medidas de lucha. Han sido los trabajadores que ocupan la planta quienes han resuelto impulsar un plenario obrero para los próximos días.

"Que Kicillof se ponga a la cabeza"

El SUTNA presentó a los distintos bloques políticos de la Legislatura bonaerense un “proyecto de ley para asegurar la continuidad productiva de FATE”. La “continuidad productiva” no establece si es un llamado a Madanes para que ejerza su función de patrón o un reclamo al Estado para que expropie la empresa. Propone declarar a la empresa de "utilidad pública provincial y sujeta a ocupación temporal por causa de fuerza mayor la continuidad de producción de neumáticos en los establecimientos industriales radicados en el territorio de la provincia de Buenos Aires, en razón de establecer el carácter estratégico de dicha actividad para el funcionamiento del transporte, la logística y el abastecimiento de bienes esenciales". El proyecto no dice si la ‘continuidad productiva’ es con el reingreso de todos los despedidos, o solo con el número indispensable para utilizar el stock de materias primas existente. Estamos ante un planteo de mercado y no de reincorporación de trabajadores despedidos. El objetivo del planteo es “asegurar el abastecimiento del mercado interno, especialmente en lo relativo a neumáticos destinados al transporte de cargas, de pasajeros, servicios de salud, forestales y otros". El propósito de persuadir a los legisladores y de seguir el largo camino de tramitación de una ley es lo que está detrás del abandono de la acción directa como método de lucha.

El proyecto de ley plantea que el Ejecutivo Provincial de Axel Kicillof tome el control temporal de la fábrica. Kicillof no haría nunca esto si no es por la presión de una lucha creciente. Más allá de la teoría, este tipo de proyectos no tienen ninguna perspectiva de efectivizarse. Kicillof no es solamente un defensor irrestricto de la propiedad privada de los medios de producción; para pelear el 2027 se afana en dar todas las pruebas necesarias para ello. El gobernador no quiere ni aparecer chocando contra la agenda del Gobierno y de las patronales, en medio de sus aspiraciones presidenciales. ¿Con qué expectativa se juega un conflicto de la magnitud de la toma de FATE, en los tiempos y en el campo del Parlamento siempre hostil a los trabajadores?

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