Perú: el Escudo de las Américas busca imponer un gobierno fujimorista

Escribe Aldana González

Tiempo de lectura: 3 minutos

Con el fraude de las actas provenientes de Argentina y Estados Unidos, Keiko Fujimori gana por centésimos el balotaje para la presidencia de Perú. Con los votos de territorio peruano, Roberto Sánchez ganaría por dos puntos.

Mientras continúa el conteo de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, los resultados electorales se han dado vuelta. La llegada de los votos del exterior otorgan una estríchisma ventaja a la derechista Keiko Fujimori. Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, anunció que evalúa pedir la nulidad de las votaciones de Argentina y el padrón de votantes de Estados Unidos.

En cuanto a Argentina señaló dos irregularidades principales. La primera fue que se cambió el procedimiento para contabilizar los votos del exterior. En la primera vuelta, la información del escrutinio llegó tanto en forma física como digital. En el balotaje, en cambio, las boletas se recibieron solo en forma física, trasladadas a través de los consulados. La segunda irregularidad es que las actas físicas provenientes de Argentina llegaron a Perú el miércoles por la noche, el mismo día en que vencía el plazo para interponer recursos de impugnación.

Genera sospechas también el cambio y la ampliación de más de 19 localidades en el exterior. En Santiago de Chile se pasó de un lugar de votación a cinco.

Los votos en el extranjero no han sido enviados directamente por los consulados, sino que las actas fueron trasladadas físicamente en valija diplomática hasta las oficinas de Lima. Hasta la tarde de este viernes, Fujimori sumaba un total de 25.361 votos de peruanos que votaron en Argentina (61,3 % de la votación), con casi el 94 % de las actas contabilizadas, mientras que Sánchez tenía 16.005 votos (38,6 %).

En el caso del voto de los peruanos en Estados Unidos, Fujimori tenía 44.440 votos (76,5 %), con el 95,8 % de las actas escrutadas, y Sánchez, 13.607 votos (23,4 %).

Sin los votos del exterior, Sánchez saldría ganador con cerca del 52 %, contra el 48 % para Fujimori.

La Misión de Observación Electoral de la OEA en Perú cuestionó la falta de digitalización de las actas del escrutinio en el exterior.

Hasta la tarde de este viernes, con el 98,269 % de las actas contadas, la candidata de Fuerza Popular tiene el 50,005 % de los sufragios, de acuerdo con la plataforma de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Por su parte, el candidato de Juntos por el Perú tiene el 49,995 por ciento, una diferencia de apenas poco más de 1.664 votos. No hay certeza de cuánto tardará el cómputo de las nueve actas pendientes.

A las actas que faltan contabilizar se suman alrededor de 1.600 que serán enviadas a revisión de los Jurados Especiales Electorales (JEE), órganos responsables de resolver observaciones por errores aritméticos o de legibilidad, aparte de las impugnaciones. Juntos por el Perú presentó en total más de 2.400 pedidos de anulación. Además de las del exterior, cuestionó actas de Lima. Keiko, por su parte, presentó pedidos de anulación para mesas del sur del país.

Cada acta impugnada cuesta cerca de 400 dólares, lo que representa para el partido de Sánchez alrededor de 900.000 dólares. Sánchez ha iniciado una colecta popular para hacer frente a este gasto.

Sánchez alega estar preocupado por la gobernabilidad del país; hizo un pedido público a Fujimori para reunirse “a la brevedad y actuar conjuntamente en defensa de la transparencia y la confianza ciudadana”. Keiko respondió que convocaría a Sánchez a un diálogo y a un consenso nacional.

Ambos se postulan para clausurar la etapa de movilización popular que tuvo un salto contra la dictadura de Dina Boluarte. Sin embargo, la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump exige lealtades más explícitas. Trump ya dijo que sus favores son para Keiko, y la maquinaria del Escudo de las Américas se ha puesto en marcha para robarle la elección a Sánchez, aunque sea por centésimos.

En todo el país ha habido movilizaciones de apoyo a Juntos por el Perú. Los centros políticos de Lima fueron vallados. El acampe frente a la ONPE fue reprimido con tanques de agua.

Sánchez se esfuerza por buscar acuerdos con los responsables de la represión y la pobreza del país. Miles de trabajadores, campesinos e indígenas se están movilizando en defensa de sus votos.

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