Caputo en su laberinto

Escribe Jacyn

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Al día siguiente de que el INDEC informara una inflación del 2,8 % en diciembre, una saga alcista que ya lleva siete meses consecutivos, el gobierno afrontó su primer vencimiento de deuda en pesos del año.

Aunque Caputo logró renovar el 98 % ($9,37 billones) de los títulos que vencían, lo hizo al costo de un aumento sustancial de la tasa de interés. En el caso de algunos bonos alcanza el 50 % anual: la tasa fija por el plazo más corto -vencimiento al 27 de febrero- fue de 49,16 % anual (Ámbito, 14/1). Un aumento de 9 puntos respecto de la licitación anterior. “Las tasas que entregó Caputo quintuplican la inflación proyectada por el Ejecutivo en el Presupuesto 2026” (La Política Online, 14/1). Además el plazo promedio de emisión pasó de 246 días a 124.

El Gobierno ha pagado el costo de mantener “tasas positivas” (superiores a la inflación) para evitar que los pesos se vayan a la compra de dólares. Como el tipo de cambio se administra entre “bandas cambiarias” móviles, que reflejan la inflación con un retraso de dos meses, la presión sobre la tasa de interés será cada vez mayor para retener los pesos invertidos en títulos públicos. La “tablita de Caputo” -y el FMI- para ´acumular reservas´, por lo tanto, augura una escala ascendente de precios y tasas. El aumento del costo del crédito acentuará el derrumbe industrial, mientras que la política económica del Gobierno ha entrado en una dinámica inflacionaria. Los aspirantes al premio Nobel de Economía habrán conjugado, finalmente, una recesión inaudita con inflación en alza y derrumbe del consumo.

Caputo y sus JP Morgan boys no han encontrado otra fuente de financiamiento que los costosísimos REPO -créditos a corto plazo contratados con bancos privados a cambio de títulos públicos como garantía- y mantener estimulado el carry trade, combinando el atraso cambiario con tasas altas. “De hecho, en el mercado calculan que el tipo de cambio nominal al que cierra la Balanza de Pagos sin drenaje de reservas está en el orden de los 2.150 pesos” (ídem).

En la inflación de diciembre, los servicios registraron aumentos marcadamente por encima del promedio. En el caso del transporte, se ajusta mensualmente por IPC más 2 %. A partir de febrero, el INDEC pondrá en marcha una nueva metodología de monitoreo de precios, con una mayor ponderación del costo, precisamente, de los servicios y el transporte en la canasta de consumo. Si el resultado es fidedigno, la inflación escalará a un nuevo nivel, acentuando los desequilibrios financieros. Se estima que el gobierno necesitará al menos USD 5.000 millones para completar los vencimientos de este año, que suman alrededor de USD 20.000 millones.

Scott Bessent -que se jactó de haber embosado “millones” como resultado de sus operaciones financieras en Argentina para rescatar a Milei- no ha vuelto a ofrecer sus servicios. Es una señal política poderosa, dada la cercanía política e ideológica entre las pandillas de Milei y Trump. Bessent y Trump se habían propuesto ´desalojar´ a China de Argentina. Sin embargo, el régimen ´libertario´ ha alcanzado niveles récord de importaciones desde el gigante asiático. Es más: un banco chino se ´coló´ en el REPO, aportando USD 100 millones al préstamo contratado por el gobierno argentino.

El régimen enfrenta contradicciones insolubles.

Revista EDM