Tiempo de lectura: 2 minutos
En las últimas semanas, la provincia estuvo atravesada por diferentes conflictos. Quienes ganaron mayor protagonismo fueron los trabajadores de la salud que denunciaron retención de haberes, retrasos en el cobro del aguinaldo, precarización y falta de recursos en hospitales públicos. Por su lado, los Docentes autoconvocados, retomaron sus reclamos por una recomposición salarial y contra el deterioro de las condiciones laborales. A esto se sumaron diversas luchas frente a los despidos en la industria: el conflicto en la metalúrgica NEBA y en la alimenticia CAMINO S.A. Recientemente fueron los trabajadores agrupados en la UTA quienes concretaron un paro del transporte reclamando el pago de los salarios y el aguinaldo.
Raúl Jalil es uno de los gobernadores con mayor sintonía con el gobierno de Milei. Su estrategia de negociación particular se combinó con maniobras parlamentarias que facilitaron la fragmentación del bloque peronista en el Congreso, aportando gobernabilidad y mayor fuerza a las iniciativas oficiales. Frente a esto, la actual senadora nacional y ex gobernadora Lucía Corpacci, quien se presenta como una peronista alineada con el kirchnerismo, se remite a un discurso opositor demagógico, que en la práctica no se traduce en una ruptura efectiva con la política de ajuste en curso a nivel nacional y provincial.
La burocracia sindical está completamente alineada con esta política. Atacan a los que luchan, aíslan las luchas. Justifican los atropellos del gobierno y las patronales. En relación a la jornada del miércoles 11, la CGT Catamarca asomó fragmentada. El sector encabezado por Leonardo Burgos (ATSA) se limitó a una conferencia de prensa en su sede, mientras que, el espacio que responde a Gladys Moro —dirigente no docente y legisladora provincial del PJ— realizó una reducida concentración en la plaza principal, con la presencia de las conducciones burocráticas de varios sindicatos.
Por la tarde, docentes y trabajadores de la salud autoconvocados realizaron una radio abierta en la plaza, junto a jubilados y estudiantes. Motivados por reclamos inmediatos y urgentes, como el salario y la estabilidad laboral. Allí se planteó la defensa de las conquistas laborales y sociales frente a la contrarreforma laboral, la avanzada sobre la educación y otros proyectos regresivos. Con una acción modesta, la acción expresó, no obstante, la voluntad de sostener un camino de coordinación independiente y de vinculación con los conflictos fabriles y estatales en curso.
Política Obrera tomó posición apoyando las autoconvocatorias y las coordinaciones, llamando a intervenir en la acción independiente de la tarde, delimitándose de los reagrupamientos burocráticos. El FITU saboteó esta convocatoria. Su estrategia está orientada a reclamarle a la burocracia que organice la respuesta de lucha de los trabajadores.
La disyuntiva se presenta con claridad: o el camino de la organización desde las bases, la lucha y la huelga para enfrentar el ajuste, o la capitulación ante la burocracia sindical y el régimen político que administra la ofensiva contra los trabajadores en la provincia.
