Línea 148: la quiebra y sus carroñeros

Escriben Joaquín Antúnez y Oscar Aguirrezabala

San Vicente (DOTA) y Misión Buenos Aires se anotan para una empresa ‘saneada’.

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La crisis del transporte en la zona sur ha tenido un nuevo episodio con la declaración formal de quiebra de la Línea 148, que fue confirmada a los representantes sindicales y, mediante ellos, a los trabajadores reunidos en asamblea. Hace meses que se corría el comentario de una posible venta a otras grandes empresas de la zona ante el evidente estado de abandono en la que había sumido el directorio al histórico “halcón de Varela”, cuyos principales accionistas son los dueños de Micro Ómnibus Quilmes S.A. (MOQSA).

Sin embargo, las empresas que se harían del servicio - San Vicente, del grupo DOTA, y Misión Buenos Aires, actual dueña de la línea 129 - solo se harán cargo de la 148 una vez que sus antiguos dueños respondan a las deudas salariales correspondientes. El panorama actual es de una gran intriga para los trabajadores y sus familias, porque la información que circula afirma que MOQSA solo se hará cargo de esas deudas cuando logre vender el predio donde actualmente funciona el predio de la 148, ubicado en Quilmes Oeste.

El compromiso alcanzado entre las 3 empresas, incluye el sostenimiento del número 148 aunque formalmente pase a pertenecer a dos sociedades distintas. El recorrido quedaría separado según los ramales actuales: Ramal Solano bajo dirección de una empresa y Ramal Varela bajo dirección de la otra. Para cubrir dichos recorridos DOTA y Misión Buenos Aires se comprometen a mantener 190 unidades en circulación, así como continuar con 380 operarios de la actual plantilla. Los choferes sin continuidad en la 148, pasan a otras líneas de MOQSA, según ha dejado trascender la empresa.

Hace solo unas semanas, un cuadro similar tuvo lugar en las líneas 500 (municipales) que MOQSA manejaba bajo una sociedad “hermana” San Juan Bautista S.A. El gobierno municipal retiró las concesiones y pasó las líneas, en partes iguales, a las empresas Micro Ómnibus Primera Junta S.A (la 324), Tomas Guido (línea 79) y a “la colorada”, que maneja la línea 178. Los choferes fueron reubicados en dichas empresas, pero separando a los planteles y desconociendo sus puestos sindicales a los delegados.

La empresa MOQSA, que maneja una enorme cantidad de líneas bajo su firma y otra gran cantidad con firmas menores, como El Nuevo Halcón S.A, ha protagonizado durante el último año un atraso recurrente en el pago de haberes, cuotas en el aguinaldo y otra serie de irregularidades con sus trabajadores. En la enorme mayoría de las líneas los trabajadores han protagonizado huelgas, piquetes y grandes asambleas como no se recuerda en años. Una lucha que intenta torcer el brazo a las patronales que descargan la actual crisis industrial y social en sus trabajadores, mientras ellos amasan fortunas por vías alternativas de financiamiento.

Este cuadro se intenta repetir en la 148, que tiene hace años un cuerpo de delegados no alineado con la dirección oficial de la UTA. La incorporación de dicha línea por DOTA, marca un golpe a la organización sindical alcanzada por los trabajadores en el período anterior. Los trabajadores deben pasar a sus nuevas empresas respetando todos los derechos conquistados y sus reivindicaciones. Por la continuidad laboral de todos los choferes. Por el respeto a la organización sindical de los trabajadores y sus representantes electos.

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