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El día de ayer el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) dio a conocer los nuevos índices de pobreza. Según el organismo, la pobreza cayó al 28,2 % en el segundo trimestre de 2025; tomando esto, el Gobierno dio la noticia de haber logrado “la pobreza más baja en siete años”. La diferencia interanual es de 10 puntos a la baja, tomando otro número muy discutido, el 38,1 % informado en el segundo trimestre de 2024.
Con estos números son 13,2 millones de pobres a nivel nacional. Por el lado de la indigencia se pasó del 6,9 % al 6,3 % en 2025, siendo en total 1,9 millones. La última vez que el INDEC informó números similares fue en 2018, durante el gobierno de Macri, cuando registró un 27,3 % de pobreza.
La realidad es que, incluso con un método discutido, se desacelera el ritmo de la “caída de la pobreza”. Varias consultoras indican un crack en la metodología mileísta para este 2026, con un retorno de la suba de la pobreza para fin de año.
Durante este verano el INDEC, organismo encargado de medir la pobreza, atravesó una crisis interna que derivó en la renuncia de su director, Marco Lavagna. El trasfondo fueron los criterios con que se realizan los índices de inflación y pobreza. En particular la EPH (encuesta permanente de hogares) y la no implementación de la Engho 2017-2018 (encuesta nacional del gasto de los hogares), ambos índices de impacto en el IPC (índice de precios al consumidor) y en la inflación registrada. Finalmente, asumió Pedro Lines en línea con una intervención del instituto por parte del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
La consultora ExQuanti explicó sobre la baja que “Debe advertirse que vino precedida (la baja de la pobreza en el mileísmo) de un incremento de 7,7 millones de personas pobres atribuible a su propia influencia”, haciendo referencia a la devaluación del 100 % del mes de diciembre de 2022 al asumir Milei. Con esto calculan que “La evolución neta de pobres para la Era Milei es de una reducción efectiva de 2,56 millones de personas”.
Los índices actuales, más allá de su intervención, muestran los mismos desacoples que atraviesan la economía nacional desde hace décadas. Por ejemplo, la pobreza es mayor en los más jóvenes; para el grupo de 15 a 29 años es del 32,6 % y para el de 30 a 64 es del 24,6 %. Si vemos las regiones, en el Gran Buenos Aires el índice es de 28,3 %, Cuyo 32,3 %, noreste 32,7 %, noroeste 28,4 %. La indigencia en Gran Buenos Aires es el 7 %, Cuyo 4,6 % y noreste 7,5 %.
La ministra Sandra Pettovello emitió un comunicado festejando el triunfo estadístico: “Se ratifica la firme tendencia a la baja de la incidencia de la pobreza, que tuvo su pico más alto en el primer semestre de 2024, alcanzando al 52,9 %, lo que representa un fuerte descenso de la pobreza de 24,7 puntos porcentuales durante la gestión de Javier Milei”. El presidente Javier Milei escribió en la red X: “La pobreza sigue bajando. Dato no relato. MAGA!”.
Aun es una incógnita cómo impactará en esta metodología el crecimiento desde hace seis meses de la canasta básica alimentaria (CBA) y la canasta básica total (CBT) por encima de la inflación y los salarios, que aún no superan los niveles del año 2023. A este problema se sumará la evolución del salario informal, un número clave para la economía del gobierno, que en el primer semestre de 2025 crecía al 4 % mensual y en el segundo semestre de 2025 pasó al 1 %.
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, señaló un estancamiento: “Hay una mejora significativa en el segundo semestre del año, pero es importante ver lo que está ocurriendo por trimestre” dijo. Salvia continuó “es difícil que la pobreza siga bajando, en un contexto de aumento del desempleo y la precariedad laboral, y de estancamiento o caída de los salarios formales, los haberes jubilatorios y la asignación universal por hijo” y concluyó, contundente: “La medición de la pobreza por ingresos está siendo muy poco válida o poco fiable para dar cuenta de los problemas en materia de consumo que está teniendo la población en este momento”.
La consultora Equilibra dio a conocer un análisis llamado “¿Por qué bajó tanto la pobreza oficial de INDEC? El efecto de la captación de ingresos en EPH y la no actualización de Canastas”. El informe realiza el seguimiento de las canastas alimentarias, donde tanto la CBA (canasta básica alimentaria) como la CBT (canasta básica total) llevan una inflación del 2,6 % promedio mensual, mientras que el IPC promedio mensual es del 2,3 %. Un desfasaje cada vez más pronunciado.
Dentro del segundo trimestre la EPH registró una caída real del 1,2 % para los asalariados formales y de 4,2 % para los informales. Cuando se mira el último cuatrimestre de 2025 todo pasó a caer: -1,4 % los salarios privados formales, -2,2 % los públicos, -2,1 % la jubilación mínima, -1,1 % la asignación por hijo (AUH) y -6,6 % la Tarjeta Alimentar.
La hipótesis de Equilibra es que la diferencia entre estos datos de la EPH con lo informado por el INDEC es otra vuelta de tuerca, por parte de Milei-Caputo, en el registro de la captación en la encuesta de los ingresos en negro de las familias. Todo indica poner en duda la fabulosa evolución de los salarios informales del sector privado, que según el mileísmo llevan desde diciembre del 2023 un aumento del 28,2 %, una evolución llamativa.
El desacople entre el empleo privado registrado y el privado no registrado es del 30 % hacia arriba. Queda pendiente ver la evolución de estos índices aplicando la Engho 2017-2018, en lugar de la aplicada para este informe basada en encuestas de los años 2003-2004.
Con esto dicho, el mes en curso tendrá una cadena de aumentos en los servicios públicos, con actualizaciones varias. Para el AMBA la electricidad aumenta un 2,11 %, según definió el ENRE. AySA en la región metropolitana aumentaráa el 4 %, tras la resolución publicada en el Boletín Oficial.
Los colectivos de la provincia de Buenos Aires suben un 4,6 % (833$ por pasaje) y en la ciudad de Buenos Aires un 4,9 % (715$ por pasaje). En el caso del Subte será del 4,9 %, pasando a valer 1363$. Los peajes también tendrán un incremento del 4,9 %, con el valor en hora pico de 5920$ en la autopista Perito Moreno.
El paquetazo de aumentos incluye la salud privada, que aumenta un 2,9 % para todas la prepagas. Los alquileres de actualización trimestral registrarán un 8,87 % en abril. El volumen del tarifazo, que castiga a lo ancho el gasto de las familias, genera preocupación en particular porque en el caso de los combustibles líquidos su precio tendrá modificaciones extras, producto de la guerra en Medio Oriente.
Cuando se mira las encuestas de opinión, los datos muestran una realidad diferente a la del gobierno. La sensación persistente en los hogares argentinos es que “la plata no alcanza”, los encuestados apuntan a que el “plan de estabilización” y el “déficit cero” del gobierno congeló los ingresos mientras aumentó las tarifas, llevando a que la porción del gasto fijo de las familias -que cubre, por ejemplo, luz, gas, agua y transporte- creciera.
No hace falta incluir los aumentos de abril para ver que, en el marco de una desocupación del 7,5 % y en ascenso, una caída de salarios en febrero y marzo, la caída del comercio y la industria y una aceleración de la inflación durante los últimos nueve meses... el festejo del gobierno liberticida por la “caída de la pobreza” tiene pies de barro.
