Los médicos del PO oficial rechazan la posición de Prensa Obrera en la lucha de Residentes y Concurrentes

Escribe Julián Asiner

El aparato la elimina de su página sin dar explicaciones.

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“Residentes y concurrentes conquistaron la mejor paritaria del año”, tituló rimbombante Prensa Obrera. A las pocas horas, el diario del aparato oficial del PO dio de baja la publicación, en lugar de corregir en forma pública su planteo. Ahora, al buscar la nota escrita por Facundo Lahitte, colaborador parlamentario de Gabriel Solano, el sitio arroja la leyenda “404 - página no encontrada”.

El “acto fallido” de Prensa Obrera retrata toda la orientación de los partidos del FITU en el conflicto. Los militantes del PO oficial vienen ponderando “triunfos históricos” hace varias semanas. Lo hicieron con el paro conjunto de las burocracias de Rojo y Genta, cuando estaba claro que era una maniobra para colocar bajo su control al movimiento autoconvocado. Y lo repitieron la semana pasada con el acuerdo paritario sellado por esas burocracias, que estaba lejos de satisfacer los reclamos de la asamblea – 250 mil de inicial en mano y salario y ART para concurrentes.

El ‘mejor convenio del año’ había cerrado con un 99% de aumento, cuando hay muchos otros que están por encima de ese porcentaje. La nueva ocurrencia del ‘equipo parlamentario’ (la anterior fue el voto al sionismo) creó una crisis con los militantes médicos de su propio partido. Ocurre que el Frente de Recuperación Gremial (FRG), que agrupa a activistas médicos de distintos hospitales y que el aparato integra a través de la Sardá, lanzó una campaña pública para rechazar… “la mejor paritaria del año”.

Los argumentos del FRG son elementales: con un “colosal aumento del costo de vida del corriente año cercano al 100% este aumento salarial resulta insuficiente ya que está lejos de ser considerado una recomposición salarial”. Esa recomposición, para el caso de un residente o un profesional que ingresa, del piso a 200 y 210 mil respectivamente, se hizo al costo de achatar la escala salarial para los años superiores y el resto de la carrera, como lo denunciamos en su momento (https://politicaobrera.com/8317-larreta-recula-parcialmente-para-bloquear-con-la-burocracia-medica-la-huelga-nacional-de-residentes-concurrentes-y-personal-de-salud).

Con varios días de demora, y en contraste con las declaraciones triunfalistas de sus voceros en las asambleas y los medios, Lahitte reconocía ese achatamiento, pero afirmaba que eso “no cambia el sentido general de la conquista y quedará como un punto a resolver en las próximas paritarias”. No Lahitte. A contramano del asesor de Solano, el FRG votó en el consejo central de la AMM el rechazo del acuerdo, exige un bono de 100 mil pesos y promueve la huelga nacional que se está convocando para el próximo miércoles 23.

Prensa Obrera subió más tarde una nueva versión del artículo de Lahitte, que ahora se titula: “una paritaria desde abajo que quebró a Larreta y a la burocracia”. Con menos pretensiones, la manipulación se mantiene. Los 200/210 mil son una conquista de la huelga indefinida, pero caracterizar el resultado como una victoria es convalidar que las tres burocracias (Sutecba, AMM y Profesionales) impusieron el control político del conflicto – lo que necesitaba Larreta y lo que necesitaban los Kicillof y los Fernández para evitar una huelga general nacional.. Lo que no dice Prensa Obrera es que el operativo de las burocracias para usurpar la dirección de la lucha contó con el impulso entusiasta del FITU. (Ver también).

Caracterizar adecuadamente esta situación sigue siendo fundamental, para que el movimiento autoconvocado pueda recuperar la iniciativa política de la mano de las huelgas de la salud que se extienden a lo largo de todo el país. De ello va a depender, por ejemplo, que se puedan conquistar las reivindicaciones de las concurrencias. El aparato del PO, con su campaña triunfalista -“ganamos”-, refuerza la tutela de las burocracias.

Hace algunos años, la Mella-Patria Grande se hizo conocida en el movimiento estudiantil de la UBA por su consigna “luchar para ganar”. La lucha no debía servir para modificar la dirección política en la clase obrera, o sea su independencia de clase, sino sacrificar ese objetivo a unos puntos de aumentos salariales transitorios. Los dirigentes estudiantiles de la Mella hoy son diputados del gobierno de Alberto Fernández. Después de años de confrontaciones con el oportunismo pequeñoburgués, el aparato que usurpó el PO ahora hizo propia la consigna de sus antagonistas. Ellos también quieren acumular pseudo victorias, en la línea delineada por la Mella. Las mal ponderadas derrotas (no lo ha sido la de RyC, que tampoco se ha cerrado) pueden ser, en realidad, eslabones inevitables de la experiencia de la clase obrera, en tanto sirvan para desarrollar una organización de clase independiente.

Desde la perspectiva oportunista (agarrar lo que hay), Lahitte coloca a la paritaria de salud “en la ruta del Sutna”. Como explicamos en su momento, la victoria de los obreros del neumático no consistió en su convenio (similar a otros y condicionado por el desbarajuste económico), sino en haber alcanzado, en primer lugar, el estadio de una huelga general indefinida y, enseguida, haber parado con ella la tentativa del estado, las patronales y la burocracia de destruir el sindicato. Si la dirección y los activistas del Sutna arriban a esta conclusión, el movimiento obrero en su conjunto habrá dado “un paso adelante”. El PO oficial rechazó la huelga por tiempo indeterminado (mientras le fue posible](https://politicaobrera.com/8183-residentes-y-concurrentes-inician-paro-por-tiempo-indeterminado).

Las huelgas del Sutna y de residentes y concurrentes son algo mucho más importante que una oportunidad para los izquierdistas que se ofrecieron a mediar en el conflicto, como una tercera parte en la disputa. Estas luchas pusieron en marcha fuerzas vitales de los trabajadores en la lucha por la Salud, que la pandemia capitalista ha puesto en un lugar estratégico. Frente al colapso político-económico del gobierno y el “plan Massa”, el método de estas huelgas interpela al conjunto de los trabajadores y muestra una ruta de intervención para todos los explotados.

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