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La docencia santafesina no aguanta más. Mientras nuestros salarios se hunden en la indigencia y nos revientan la salud persiguiendo un "premio" -ruinoso y en negro- que sólo sirve para estirar la miseria y que excluye a jubilados, el gobierno de Pullaro y Goity lleva a fondo su ofensiva antieducativa.
Es inadmisible que las conducciones gremiales en lugar de preparar la lucha contra la reforma laboral de Milei y los gobernadores, sigan alimentando expectativas en una paritaria que el Gobierno ya clausuró de facto. Pullaro ha gobernado por decreto, imponiendo rebajas salariales que nos hundieron en un piso histórico. Los docentes y jubilados perdimos entre 7,5 y 9 millones de pesos debido a esta política de ajuste, según relevaron los gremios docentes. Esto, sin tener en cuenta la falsedad en la medición del índice de precios al consumidor que se sostuvo todos estos años, como ha revelado el reciente escándalo en el INDEC.
Ahora anuncian un endurecimiento criminal del presentismo. Pullaro y Goity obligan a los trabajadores a elegir entre su bienestar físico y mental o garantizar el alimento de sus familias. Buscan aniquilar el derecho constitucional a la licencia por enfermedad para seguir confiscando salarios. Este ensañamiento contra la educación explica los recurrentes escraches que sufre el gobernador allí donde se presenta y el rechazo masivo que tuvo en las urnas. Su gestión será recordada por la mayor violencia laboral en la historia de la provincia.
Al igual que Milei, Pullaro y su ministro de Educación repiten el lema "no hay plata", mientras el equilibrio fiscal se asienta sobre el desmantelamiento de la salud y la educación pública. Pullaro se jacta de aplicar una "motosierra" más profunda que la nacional, anticipando su apoyo a una reforma laboral redactada por las patronales para abolir los derechos de los trabajadores.
Como un patrón de estancia, Pullaro declaró a los medios que “el inicio de clases está garantizado”. Sin embargo, se desarrolla una revuelta policial que ya lleva una semana y que tomó la provincia con movilizaciones, cortes, marchas de antorchas y quema de cubiertas, por parte del personal de las fuerzas de seguridad y sus familiares. El otorgamiento de un plus y adicionales salariales de $500.000 y bonos de $250.000, entre otras prendas, fue rechazado de plano por las fuerzas policiales que han resuelto continuar y escalar las medidas.
El tembladeral en las fuerzas represivas de Pullaro se da en el marco de una ola creciente de quiebras y cierres de fábrica, despidos y suspensiones que asola la provincia, mientras que en simultáneo se multiplican las luchas obreras en defensa de la fuente laboral.
En este cuadro, el camino que debemos emprender es el opuesto al que plantea la CDP de Amsafe: frente a una paritaria trucha, no puede sentarse a discutir nada, si antes no tiene un mandato de una asamblea provincial, con un programa y un plan de lucha votado por toda la docencia. Si la conducción no convoca a una Asamblea Provincial de manera perentoria, las bases debemos impulsar asambleas y plenarios de delegados autoconvocados para resolver el plan de lucha.
Por aumento de emergencia del 100 %, por salario inicial por cargo equivalente a la canasta familiar, hoy sobre los $2.500.000 y por el 82 % móvil para jubilaciones. Abajo la reforma previsional y el presentismo, Cobertura total de prestaciones del IAPOS. Por titularizaciones y traslados, por la urgente creación de horas y cargos. Por una huelga general contra la reforma laboral antiobrera y por todos los reclamos.
TENDENCIA DOCENTE CLASISTA 7/2/2026
