Escribe Pablo Busch
Reforcemos la ocupación de la planta y pongámosla a producir.
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La Justicia ordenó embargar a FATE por cerca de $3.000 millones por el incumplimiento de la conciliación obligatoria, que obliga, precisamente, al pago de sueldos de los 920 trabajadores desde el cierre de la empresa el 18 de febrero pasado. El fallo fue emitido por el juzgado laboral de primera instancia N° 17, a cargo de la jueza Liliana Rodríguez Fernández, tras el vencimiento del plazo de una sentencia previa.
FATE se niega a concretar esos pagos y ha anticipado que apelará. Sostiene, además, que la reducción gradual del plantel de trabajadores ha seguido su curso; en los últimos 15 días, dice, otros 24 operarios habrían firmado acuerdos de desvinculación, bajo el artículo 241 de la Ley de Contrato de Trabajo, que en este caso no tiene validez, porque la empresa se mantiene cerrada.
Madanes adeuda a los obreros de FATE las quincenas de febrero y marzo y la primera de abril. El fallo anticipa que la empresa debe abonar los haberes hasta el próximo 30 de junio. Sigue así lo dispuesto por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. La empresa había firmado un convenio con el SUTNA, en mayo de 2025, por el cual garantizaba la estabilidad laboral hasta julio del año corriente, a cambio de que el Sindicato a cambio de un nuevo régimen de flexibilidad laboral. Lo que se encuentra en disputa es curioso: el acatamiento a un acuerdo del Sindicato que establece el derecho de la patronal a despedir masivamente a plazo fijo. El aval del Estado al acuerdo se tradujo en importantes beneficios impositivos, como el descuento del pago de aportes y cargas sociales. La ’pelea’ Madanes-Milei fue ‘fabricada’ con posterioridad, sin afectar ‘los favores recibidos’.
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a mencionar la crisis de FATE en el Congreso de la AmCham: "Si no caza más en el zoológico, cierra". La posición del Gobierno es que FATE debe reconvertirse para ´competir´, exactamente lo que busca Madanes Quintanilla con el cierre: hacer una ‘reconversión’ del personal. Los capitales chinos son muy estrictos en relación a esto: sindicalismo cero, como en China. Un empresario chino tomó la decisión de retirar una inversión en la Patagonia, cuando se vio forzado a detenerse por un piquete en un conflicto de otra empresa.
Frente a este panorama, que conoce mejor que nadie, la directiva del SUTNA ha declarado su oposición total a la acción directa: a la asamblea general del Neumático y, por sobre todo, a la ocupación total de FATE, con producción incluida. Ninguna fábrica “recuperada’ ganó sus luchas sin este método, ninguna. Bajo la dirección de los arribistas del Partido Obrero, el objetivo es tener alguna participación en un arreglo final del conflicto. Por esto deambula entre ministerios, parlamentos y sedes judiciales, para disfrazar lo que no es más que inmovilismo. Los ‘aliados’ de este aparato no participan de sus manifestaciones -Pablo Moyano, Máximo Kirchner (un amigo de Myriam Bregman)-, ni apoyan los proyectos de leyes que dicen elogiar. Lo mismo ocurre con sus slogans nacionalistas, un vano intento de ganar atención por medio del patriotismo. Los obreros, en esta lucha, no buscan elegir la nacionalidad de sus explotadores, sino la reincorporación de todo el personal despedido.
La toma de la fábrica cumplió 50 días la semana pasada. Los fallos de la Justicia fueron varios, pero ninguno se ha hecho efectivo, ni repercutió realmente entre los trabajadores de FATE. “Los tiempos de la Justicia no son nuestros tiempos”, dicen los trabajadores del tanque. El embargo mismo sólo cobró vida cuando los trabajadores amenazaron con hacer arrancar las máquinas o con vender el stock de cubiertas que todavía están en la planta.
