3 de Junio: por una gran movilización que impulse la Organización Independiente de la Mujer

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Se cumplen 11 años del histórico Ni Una Menos, la movilización que irrumpió contra la ola de femicidios. La vuelve a poner en actualidad, en este aniversario, el asesinato de Agostina Vega y, de nuevo, la complicidad del aparato del estado y de las camarillas y clanes de los partidos patronales con este crimen.

En Argentina, han sido 200 femicidios durante el 2025. Sólo en lo que va del año, son 99 los asesinatos de mujeres. Estos números no reflejan la realidad de la explotación de la mujer por medio de corporaciones de trata de personas. Decir que es la expresión de todo un régimen social no es una tautologia. El caso de Jeffrey Epstein y su mujer compromete a toda la oligarquía financiera internacional en el sometimiento y el tráfico de la mujer trabajadora.

La guerra imperialista internacional ha incorporado el asesinato en masa de la población civil, en especial mujeres y niños.

La organización masiva e independiente de la mujer, sin embargo, no ha prosperado. Ha sido ahogada por una cooptación estatal limitada a los llamados de urgencia, la expulsión el hogar de los violentos, una asistencia, en general, limitada a los hechos consumados. El feminismo, cruzado por intereses de clase contradictorios, encubiertos por una pantalla identitaria, sólo ha servido para desparramar confusiones y acabar en el inmovilismo. No se ha movilizado, ni siquiera pronunciado, contra el imperialismo mundial y la guerra (mejor dicho, masacre) imperialista internacional. La mujer trabajadora ha sufrido las consecuencias del reflujo y la división de la clase obrera que promueven los partidos que promueven la colaboración de clases y, ciertamente, por la burocracia sindical. La mujer trabajadora debe organizarse en una lucha política socialista, y rechazar todo neutralismo ideológico y político. Incluso cuando muchos obreros incurren en la violencia doméstica y de pareja, la emancipación de la mujer sólo es posible por medio de una victoria revolucionaria socialista de la clase obrera en su conjunto.

La llamada violencia de género es una violencia social, inscripta en una sociedad explotadora, que es más violenta cuanto mayor es el nivel de su decadencia histórica. Una organización de la mujer adquiere ese nombre cuando lucha por la huelga general contra el derrumbe del nivel de vida de la familia trabajadora, contra las suspensiones y despidos, y contra un gobierno fascista que nunca ha escondido la intención de barrer con todas las conquistas de la democracia, incluida la anticoncepción y el derecho gratuito al aborto. La vida de la mujer como el de toda la humanidad depende del derrocamiento del imperialismo, sus guerras y el fascismo, por la unidad socialista de todos los pueblos del mundo.

Milei y cía están lanzados a suprimir los derechos jurídicos de la mujer. Instrumenta el fracaso de las “políticas de género” del progresismo “woke”, para retrotraer a la mujer al estado anterior al de las grandes victorias revolucionarias. La mujer ha entrado en la escena histórica a través de su enorme protagonismo en las más grandes revoluciones

La quiebra de los salarios, el derrumbe del empleo, la pobreza alcanza al 50% de las mujeres trabajadoras, que en un 80% son cabeza de hogar- y soportamos la desocupación, el empleo temporal y los peores salarios por un mismo trabajo. Abajo la contrarreforma laboral, defensa del salario por jornada (no por rendimiento), que no debe ser nunca inferior al costo de la canasta familiar. Por educación gratuita para la niñez y la juventud, y salud gratuita para todos los trabajadores.

Defendamos los derechos democráticos mediante la lucha y la rebelión popular.

Para combatir la trata de personas y la violencia doméstica, promovamos en las barriadas, lugares de trabajo y centros de estudio la organización independiente y socialista de la mujer

Para terminar con los crímenes masivos de lesa humanidad, pongamos fin a la guerra imperialista internacional mediante la confraternización socialista de los pueblos y mediante el derrocamiento del imperialismo.

La tarea estratégica en Argentina es preparar, mediante la propaganda, la agitación y la organización la huelga general para imponer, en primer lugar, contra Milei, las reivindicaciones de la clase obrera, terminar con toda forma de gobierno fascista y conquistar el poder político de la clase obrera y los trabajadores.

Organicemos una movilización masiva este 3 de junio contra el gobierno y el régimen político

Justicia por Agostina y todas las asesinadas.

Por una gran Jornada del 3J.

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