Docentes bonaerenses: es el momento de una huelga general auto convocada

Escriben Mariano Hermida y Emiliano Fabris

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Las últimas medidas de Sergio Massa no han resuelto el enorme atraso salarial de los trabajadores de la educación, que ya acumula seis años de caída ininterrumpida, como lo revelan varios informes. El bono de $30.000 fue cobrado por sólo aquellos docentes que cobran por debajo de los $400.000. El tope de $18.000 por mes de la devolución del IVA alcanzará para una compra mensual en los supermercados. La página del Banco Provincia colapsó porque la docencia corrió en masa a tomar el crédito “especial” que anunció el gobierno, lo cual constituye un botón de muestra de que el salario actual no alcanza para nada. La eliminación del impuesto a las ganancias a la última categoría –de aprobarse en senadores- alcanzaría a un universo muy pequeño de docentes. Cualquier medida que se tome, mientras se sostenga una inflación del 12% mensual es inocua porque los salarios no están indexados por la inflación.

En relación a las paritarias que acordaron el gobierno y la burocracia de los sindicatos provinciales, lo último que queda cobrar es una cuotita del 25% (la mayor parte por fuera del básico) en octubre, cuando la inflación de agosto y septiembre ya habrá hecho su trabajo confiscatorio sobre el salario. CTERA cerró una paritaria nacional que suma solo $7500 en el FONID, que no se incluyen en el básico. También fue anunciado un incremento del presupuesto educativo del 2% del PBI que pasó con total intrascendencia en las escuelas. El plan “platita” del gobierno ha sido interpretado en la enorme mayoría de las escuelas como pura demagogia de carácter electoral y, por otro lado, absolutamente insuficiente con una hiperinflación a la vuelta de la esquina.

La cuestión de la huelga indefinida

Han pasado dos semanas de la última huelga provincial de 48 hs. (6 y 7 de septiembre) convocada por las tres seccionales del SUTEBA dirigidas por la lista Multicolor. La adhesión fue en promedio del 80% y tuvo lugar al mismo tiempo de conocerse la paritaria cerrada por la burocracia sindical. Fue una enorme huelga que advirtió sobre el profundo rechazo de la docencia a los manotazos sobre el salario para encubrir lo esencial: la liquidación del salario básico e imponer la doble jornada laboral, como mínimo, para poder llegar a fin de mes. La huelga recibió un furibundo ataque de parte de Kicillof, que aplicó nuevamente faltas injustificadas y amenaza de descuentos.

La Multicolor ha colocado los paros bajo el propósito de “presionar a la burocracia” para “sacarla de la parálisis”. No una advertencia al Estado que, de no responder ante las demandas, dará lugar a un paro indefinido, lo cual es descartado de lleno por la Multicolor. Su propuesta es “continuar la lucha” con paros rotativos, sin progresividad y con una extensión anual. El SUTEBA Tigre ha anunciado que buscará mandatos por un nuevo paro de 24 o 48 hs. para la primera semana de octubre, o sea retroceder en la lucha. Nos encontramos a casi dos meses y medio del fin del ciclo lectivo, y en el medio habrá elecciones generales. Los “planes de lucha” sostenidos en el tiempo, además, desgastan las fuerzas, dan espacio a que el gobierno (y la burocracia sindical) presionen, ejecuten descuentos e intenten desmoralizar a los compañeros.

Este esquema parece no advertir que la docencia, que se ha adherido masivamente a una huelga por fuera de los sindicatos docentes provinciales, no está pidiendo nada a una burocracia sindical que ha demostrado su enemistad con la lucha y actúa con los funcionarios del gobierno para atacar los paros docentes que se han hecho en el último tiempo. No está paralizada, sino muy activa en un sentido contrario a los mejores intereses de la docencia. Las medidas del gobierno admiten sin tapujos que los trabajadores fuimos fuertemente saqueados con la reciente devaluación del 20% y de una inflación que no se detendrá.

Queda planteado, por lo tanto, avanzar en comités, asambleas autoconvocadas en cada distrito y la elaboración de mandatos que se pronuncien por una huelga general de la docencia bonaerense. La huelga indefinida ha sido la forma en que recientes luchas –residentes de la salud, neumático, portuarios y también docentes- hayan obtenido conquistas o enfrentado ofensivas de las patronales y los gobiernos. El norte de la huelga es un aumento inmediato del 100% y por un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar por una jornada simple, indexado por inflación.

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